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Esperanza y cautela ante el avance de las vacunas contra la covid-19
BioNTech pretende suministrar hasta 50 millones de dosis de esta vacuna antes de que acabe 2020 y producir hasta 1.300 millones el año próximo, aunque para ello primero tendrá que pedir a la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, en sus siglas en inglés) autorización para su uso de emergencia una vez que consiga ciertas condiciones de seguridad, lo que espera para este mismo mes.
Casi un año después de que China comunicara la aparición en su territorio de un nuevo coronavirus, ahora todas las esperanzas están puestas, aunque con cautela, en la eficacia de algunas vacunas en estudio contra una pandemia que suma 50,4 millones de casos y 1,25 millones de muertos.
Después de que el lunes la farmacéutica estadounidense Pfizer y la biotecnológica alemana BioNTech informaran de más de un 90 % de eficacia de la vacuna que desarrollan entre los participantes sin evidencias previas de infección, países e instituciones se apresuran a cerrar acuerdos para hacerse con dosis del compuesto una vez se compruebe su éxito y lo aprueben las autoridades reguladoras.
Ya se han suscrito, o se disponen a hacerlo, acuerdos de suministro para 2020 y 2021 de más de 570 millones de dosis, que incluyen opciones para comprar 600 millones de dosis más, con los gobiernos de Canadá, Japón, Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Europea (UE).
BioNTech pretende suministrar hasta 50 millones de dosis de esta vacuna antes de que acabe 2020 y producir hasta 1.300 millones el año próximo, aunque para ello primero tendrá que pedir a la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, en sus siglas en inglés) autorización para su uso de emergencia una vez que consiga ciertas condiciones de seguridad, lo que espera para este mismo mes.
Aunque las esperanzas se han desatado con el anuncio de Pfizer y BioNTech, hay 249 proyectos de inmunización contra la covid-19, veinte ensayos ya en fase III (la última antes de su comercialización) y diez de ellas aparecen como firmes candidatas a ser en un futuro vacunas eficaces ante este coronavirus.
Una de ellas es la de la china Sinovac con el Instituto Butantan de Brasil, pero hoy la Agencia Nacional brasileña de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) anunció la suspensión temporal de los ensayos clínicos en el país de la denominada "coronavac", tras notificarse un evento adverso grave", para analizar la situación.
Sin embargo Sinovac se ha declarado convencida de la seguridad de su vacuna. Y también las autoridades de Sao Paulo se han mostrado "sorprendidas" e "indignadas" con la suspensión y confían en que lo ensayos clínicos se retomen entre hoy y mañana, pues, según el director del Instituto Butantan, "estamos hablando de un evento adverso grave (con un voluntario) que no tiene relación con la vacuna".
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) minimizó la importancia de la suspensión y afirmó que las interrupciones temporales en los ensayos clínicos de vacunas son una práctica rutinaria en caso de que se sospeche de un efecto adverso, como ya ocurrió con los proyectos de Johnson & Johnson y AztraZeneca.
Entre los proyectos de vacunas más avanzados, además del de Pfizer-BioNTech y el de Sinovac-Instituto Butantan, están el del Centro de Epidemiología y Microbiología Gamaleya (Rusia), ya aprobado en ese país, entre críticas de precipitación en su autorización; la que desarrolla AstraZeneca con la Universidad de Oxford; la de Sinopharm con el Instituto de Wuham (China) o la de Sinopharm con el Instituto de Pekín.
También aparecen en la lista la de la firma biotecnológica estadounidense Moderna, la de la china CanSino Biologics, la de la belga Janssen Pharma (filial de Johnson & Johnson) y la de Novavax (EE.UU.).
Todas ellas ya están en fase III, después de haber superado las dos anteriores (cada vez sobre una muestra mayor) y, previamente, una preclínica que se realiza en animales de laboratorio para comprobar posibles efectos adversos, dosis e interacciones con el sistema inmune antes de probarla en humanos.
Y, tras la comercialización, hay otra fase en la que se vigila de forma continua la seguridad y la eficacia de la vacuna.