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La FIFA da marcha atrás y retira su plan para comercializar el Mundial mediante una filial privada
La fuerte oposición de la UEFA, Concacaf y otras confederaciones obligó a Gianni Infantino a abandonar un proyecto valuado en 20.000 millones de dólares. La decisión abre un nuevo capítulo en la gobernanza del fútbol mundial.
La FIFA anunció que desistió oficialmente de su proyecto para crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial destinada a gestionar y comercializar los derechos comerciales de la Copa Mundial de la FIFA y otros activos de la organización.
La decisión representa un importante revés para el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, luego de que la iniciativa encontrara una creciente resistencia entre las principales confederaciones del fútbol internacional.
En un comunicado oficial, Infantino explicó que la decisión responde a la necesidad de preservar la unidad del fútbol mundial.
"Tras escuchar atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que el proyecto ha creado divisiones de tal naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no redundan en beneficio del objetivo planteado inicialmente. Nuestro propósito siempre ha sido, y siempre será, unirnos y mejorar."
Un proyecto multimillonario que generó rechazo
La propuesta contemplaba la creación de una nueva empresa independiente, valorada en aproximadamente 20.000 millones de dólares, según estimaciones financieras difundidas por la propia FIFA. El organismo buscaba vender hasta un 20 % de participación a inversores privados para potenciar el desarrollo comercial del Mundial y generar mayores ingresos para las asociaciones miembro.
Como incentivo, trascendió que cada una de las 211 federaciones afiliadas podría recibir alrededor de 53 millones de dólares si respaldaba la iniciativa.
Sin embargo, la propuesta despertó fuertes cuestionamientos por el riesgo de que intereses privados adquirieran influencia sobre el torneo deportivo más importante del planeta.
La presión de las confederaciones cambió el rumbo
El rechazo fue encabezado por la UEFA, presidida por Aleksander Čeferin, que calificó el proyecto como un proceso impulsado con escasa transparencia y llegó a advertir que sus asociaciones no participarían en futuras competiciones de la FIFA si el plan seguía adelante.
Posteriormente, la Concacaf también manifestó su rechazo, mientras que la CONMEBOL anunció consultas internas bajo el mensaje: "Primero está el fútbol".
La creciente oposición terminó por aislar políticamente a la FIFA y obligó a retirar la propuesta.
Un nuevo escenario político para la FIFA
Aunque Infantino reiteró que continuará dialogando con todas las partes para fortalecer el desarrollo del fútbol, el episodio deja en evidencia una creciente tensión institucional entre la FIFA y varias de las principales confederaciones del mundo.
Desde la UEFA fueron incluso más allá y solicitaron una revisión profunda sobre cómo se gestó la iniciativa, afirmando que los responsables de estos "planes secretos" deberán rendir cuentas.
El episodio marca uno de los mayores desafíos políticos para la conducción de Infantino desde que asumió la presidencia de la FIFA y podría abrir una nueva etapa en el debate sobre el futuro modelo de gobernanza y comercialización del fútbol mundial.