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Deportes

Sophie Cunningham: la jugadora que se convirtió en el rostro más viral de la WNBA

  • Sophie Cunningham: la jugadora que se convirtió en el rostro más viral de la WNBA.
    Sophie Cunningham: la jugadora que se convirtió en el rostro más viral de la WNBA.

La jugadora de la WNBA Sophie Cunningham, del Indiana Fever, se volvió viral tras expresar su postura sobre la participación de personas transgénero en el deporte femenino, afirmando: “No a los hombres en los deportes femeninos”.

Sophie Cunningham, escolta de 29 años de los Indiana Fever, se transformó en 2026 en una de las figuras más comentadas del deporte estadounidense, dentro y fuera de la cancha. Nacida en Missouri y formada en la Universidad de Mizzou, donde fue elegida en el puesto 13 del Draft de la WNBA 2019, pasó seis temporadas en Phoenix Mercury antes de llegar a Indiana en un intercambio a cuatro equipos a comienzos de 2025. Allí se consolidó como pieza clave del banco, promediando cerca de 8.6 puntos, 3.5 rebotes y 1.2 asistencias por partido, y renovó contrato con la franquicia en abril de 2026.

Pero el fenómeno Cunningham excede ampliamente las estadísticas. Conocida por su personalidad extrovertida, su sonrisa constante y su enorme presencia en redes sociales, se convirtió en una de las jugadoras más seguidas de la liga gracias a sus videos humorísticos, sus looks previos a los partidos ("fit checks") y su carisma frente a cámara. Ese magnetismo la llevó a multiplicar sus acuerdos comerciales durante 2026, con una agenda de viajes y activaciones de marca que su propio equipo comparó con la de estrellas de la talla de Shaquille O'Neal.

El gesto que rompió internet

Uno de los episodios que catapultó su popularidad fue un prolongado duelo de señalamientos con la jugadora DeWanna Bonner durante un partido entre Fever y Mercury, un cruce de casi 22 segundos que se viralizó de inmediato y derivó en una ola de memes. La imagen de Cunningham señalando terminó estampada en remeras, stickers y merchandising no oficial vendido en plataformas como Etsy, con diseños que hoy circulan bajo apodos como "Point God" o "Sophie Pointing", convertida en un ícono pop del básquet femenino.

La controversia sobre atletas trans

En julio de 2026, un extenso perfil publicado por ESPN reavivó declaraciones previas de Cunningham sobre la participación de mujeres transgénero en el deporte femenino. En ese material, la jugadora sostuvo: "Quiero proteger a las jóvenes en un vestuario, o a las jóvenes en el deporte, que no deberían tener que competir contra hombres biológicos". Ante las críticas recibidas, aclaró que nunca dijo "odiar" a las personas trans y remarcó que su postura buscaba, según sus palabras, combinar "amor" con "honestidad".

Sus declaraciones generaron un fenómeno social de alcance nacional: aparecieron manifestaciones de apoyo con carteles de "Gracias, Sophie" en distintas ciudades —episodio que incluyó la suspensión de una copropietaria de Seattle Storm por, presuntamente, increpar a adolescentes que sostenían esos carteles—, mientras otros sectores del ambiente WNBA, incluida su propia entrenadora, Stephanie White, expresaron públicamente su desacuerdo o preocupación por el impacto del debate dentro del equipo. Referentes como Riley Gaines se mostraron públicamente junto a ella, mientras excompañeras como Brianna Turner tomaron postura pública en el sentido opuesto.

Compromiso con las jóvenes deportistas

Más allá de la polémica, Cunningham construyó desde 2022 un fuerte perfil de mentora a través de la Sophie Cunningham Classic, un torneo de tres días en Columbia, Missouri, que reúne a las mejores jugadoras de secundaria del Medio Oeste. Cunningham participa personalmente durante todo el evento, sacándose fotos, dando charlas y recorriendo los vestuarios. "Quiero estar ahí las 24 horas", suele repetir sobre su rol en la iniciativa, que además incorporó recientemente un torneo de golf benéfico y el apoyo de sponsors como Commerce Bank para promover educación financiera entre las adolescentes.

Entre la cancha, las cámaras y el debate público, Sophie Cunningham se afianzó como una de las atletas más influyentes —y más divisivas— del deporte femenino estadounidense actual.