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La inflación en Argentina fue de 1,7% en agosto, la más baja en 14 meses
La inflación en Argentina fue del 1,7% en agosto, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El Índice de Precios al Consumidor acumuló una suba del 21,3% en los primeros ocho meses de 2026 y alcanzó una variación interanual del 33,5%.
El dato representa una desaceleración frente al 2,1% registrado en julio y marca uno de los niveles mensuales más bajos de los últimos 14 meses.
La evolución de agosto estuvo influida, entre otros factores, por la finalización del efecto estacional de las vacaciones de invierno, que había impulsado algunos rubros vinculados con turismo, recreación y servicios durante julio.
La moderación también se produjo en un contexto de menor presión en algunos precios estacionales y una evolución más contenida de los alimentos respecto de meses anteriores.
Servicios y educación, entre los principales aumentos
Aunque el índice general se desaceleró, varios servicios continuaron mostrando incrementos por encima del promedio.
Los mayores aumentos del mes se concentraron en sectores vinculados con vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que registraron una suba del 2,8%, según los datos difundidos tras el informe oficial.
La educación y otros servicios también tuvieron una incidencia importante en el resultado mensual, en un escenario en el que los precios regulados y algunos servicios continúan avanzando a un ritmo superior al promedio general.
El comportamiento de los servicios sigue siendo uno de los principales desafíos para la evolución futura de la inflación argentina, incluso cuando algunos bienes muestran una dinámica de precios más moderada.
Los alimentos aumentaron 1,7%
Uno de los datos más relevantes para los hogares fue la evolución de Alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró una suba del 1,7% en agosto, en línea con el nivel general del IPC.
El comportamiento de los alimentos resulta especialmente importante por su impacto directo sobre el costo de vida y el consumo cotidiano de las familias.
Durante las semanas previas a la difusión del dato oficial, distintas consultoras privadas habían anticipado una desaceleración en este rubro, luego de varios meses con aumentos más elevados.
Sin embargo, la evolución no fue uniforme dentro de la canasta alimentaria y algunos productos mantuvieron incrementos superiores al promedio.
Bajaron los precios de la ropa y el calzado
En contraste con los servicios y otros rubros, Prendas de vestir y calzado registró una variación negativa del 0,6% durante agosto, convirtiéndose en uno de los pocos sectores con deflación mensual.
La caída estuvo relacionada con factores estacionales y con la finalización de la temporada de invierno, un comportamiento que también contribuyó a moderar el índice general.
Los precios estacionales habían tenido una mayor incidencia durante julio, particularmente por las vacaciones de invierno y el aumento de los servicios turísticos.
El final de ese período permitió una desaceleración en varios componentes de la canasta.
La inflación vuelve a desacelerarse
El resultado de agosto revierte parcialmente el aumento observado en julio, cuando la inflación había interrumpido una racha previa de desaceleración y alcanzado el 2,1%.
Antes del dato oficial, la mayoría de las consultoras privadas ya anticipaba que el IPC volvería a ubicarse por debajo del 2%, con proyecciones que oscilaban aproximadamente entre el 1,4% y el 1,8%.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado elaborado a partir de las estimaciones de economistas y consultoras también había proyectado una inflación cercana al 1,7%.
Con el resultado de agosto, el Gobierno nacional suma un nuevo dato favorable en su objetivo de continuar reduciendo el ritmo de aumento de los precios.
Sin embargo, la evolución de los próximos meses continuará dependiendo de factores como el comportamiento del tipo de cambio, los precios de los alimentos, las tarifas y los servicios.
La inflación acumulada del 21,3% en los primeros ocho meses de 2026 y la variación interanual del 33,5% muestran, al mismo tiempo, que el proceso de desinflación continúa siendo uno de los principales desafíos de la economía argentina.