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España: El PP gana en Aragón, cae el PSOE y Vox se vuelve clave para gobernar
En las elecciones autonómicas celebradas el domingo 8 de febrero, la comunidad de Aragón volvió a situarse como un barómetro de la política española, con un resultado que combina victoria pero también claros desequilibrios para la derecha y un fuerte crecimiento del partido de extrema derecha Vox, en detrimento del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). El Partido Popular (PP), liderado en la región por Jorge Azcón, ganó los comicios pero no alcanzó la mayoría absoluta en las Cortes de Aragón, obteniendo 26 escaños, dos menos que en 2023, con alrededor del 34,2% de los votos.
El gran protagonista fue Vox, que duplicó su representación al pasar de 7 a 14 escaños, consolidándose como tercera fuerza y llave imprescindible para la gobernabilidad regional. Con este fuerte avance, la suma entre PP y Vox supera el umbral de los 34 escaños necesarios para gobernar, dejando al PP dependiente de la formación de Santiago Abascal para conformar Ejecutivo en Aragón. En contraste, el PSOE, con Pilar Alegría como candidata, sufrió una debacle al quedar con 18 escaños y un 24,3% de los apoyos —su peor resultado histórico en la región— en un contexto de desgaste visible del proyecto socialista a nivel nacional.
Este escenario refleja una polarización creciente en el mapa político español, con un bloque de derecha y extrema derecha cada vez más fuerte y una izquierda fragmentada y en retroceso. Aragón suele funcionar como termómetro de lo que puede pasar en unas elecciones generales, donde la competencia entre PP y Vox —y la incapacidad de cualquiera de los grandes partidos para imponerse con claridad sin alianzas— se ha convertido en un elemento recurrente en el ciclo político actual. El resultado en Aragón —similar en dinamismo al observado en Extremadura en diciembre pasado— anticipa tensiones para las próximas generales previstas para 2027, con la derecha consolidando apoyos pero necesitando pactos explícitos para gobernar, y la izquierda enfrentando el reto de recomponer su estructura de voto antes de esos comicios.