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El petróleo vuelve a dispararse por la tensión en Medio Oriente y el temor a nuevas interrupciones del suministro
El Brent llegó a superar los US$108 por barril y el WTI avanzó por encima de los US$104, mientras el mercado evalúa el impacto de los ataques contra infraestructura energética de Arabia Saudita.
Los precios internacionales del petróleo volvieron a subir con fuerza este martes, impulsados por la creciente preocupación sobre el suministro mundial después de nuevos ataques contra infraestructura energética de Arabia Saudita y las dificultades para garantizar el tránsito de crudo por rutas estratégicas de Medio Oriente.
El Brent, referencia internacional del mercado petrolero, llegó a alcanzar los US$108,43 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense llegó a US$104,21, antes de moderar parte de las ganancias. Reuters señaló que el mercado permanece cerca de máximos de varios meses debido a los riesgos geopolíticos y las interrupciones de suministro.
Uno de los principales focos de preocupación es el oleoducto East-West de Arabia Saudita, una infraestructura estratégica que permite transportar petróleo desde las zonas productoras del este hacia Yanbu, en el mar Rojo, evitando el estrecho de Ormuz. Los recientes ataques dejaron el sistema fuera de servicio y elevaron los temores sobre la capacidad exportadora saudí.
Según Reuters, la interrupción podría afectar hasta el 4% del suministro mundial de petróleo. Goldman Sachs advirtió que, si la situación se prolonga durante varias semanas y no se recuperan rutas alternativas, el Brent podría avanzar hacia los US$120 e incluso US$130 por barril.
La tensión también alcanza al estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del planeta. El tráfico de buques petroleros se redujo significativamente, aumentando la incertidumbre sobre la disponibilidad de crudo en los mercados internacionales.
El repunte del petróleo ya tiene consecuencias sobre los mercados financieros. El aumento de los precios energéticos genera nuevas presiones inflacionarias y contribuyó al avance de los rendimientos de los bonos estadounidenses, mientras los inversores siguen atentos a las próximas decisiones de la Reserva Federal.
El escenario mantiene al petróleo como uno de los principales focos de riesgo para la economía mundial. Una interrupción prolongada del suministro podría aumentar los costos de combustibles, transporte y producción, mientras los gobiernos y los mercados buscan alternativas para limitar el impacto de la crisis energética.