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Honduras: comienza el escrutinio especial para revisar las inconsistencias y definir la elección presidencial
Honduras inicia este domingo una etapa clave de su proceso electoral con el comienzo del escrutinio especial de las actas que presentan inconsistencias en los niveles presidencial, municipal y legislativo. La revisión, a cargo del Consejo Nacional Electoral (CNE), podría provocar movimientos significativos en los resultados preliminares de los comicios celebrados el pasado 30 de noviembre, en un contexto de márgenes extremadamente ajustados y creciente tensión política.
Según el CNE, existen 2,773 actas con inconsistencias en el nivel presidencial, una cifra suficiente para modificar tendencias en una contienda marcada por un empate técnico. Hasta la última actualización oficial, con el 99.40% de las actas transmitidas, Nasry Asfura, del Partido Nacional, lidera con 1,298,835 votos (40.52%), seguido muy de cerca por Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con 1,256,428 votos (39.20%). La diferencia entre ambos es de apenas 42,407 votos. En tercer lugar se ubica Rixi Moncada, candidata del partido Libertad y Refundación (Libre), con 618,448 votos (19.29%).
La credibilidad del proceso se vio afectada en los últimos días por inconsistencias en la plataforma de resultados, que llegó a reportar hasta 21,825 actas, cuando el universo real es de 19,167. Estas variaciones incrementaron las dudas entre partidos políticos, observadores y sectores de la sociedad civil sobre la magnitud de los errores que deberán ser depurados durante el escrutinio especial.
El inicio del proceso fue postergado en varias oportunidades —del jueves al viernes y finalmente al domingo—, lo que aumentó la expectativa y la presión política. En promedio, se estima que cada acta en disputa contiene alrededor de 250 votos, lo que implica que más de 580,000 sufragios podrían ser revisados y eventualmente redefinir el resultado final de la elección presidencial.
Los departamentos de Francisco Morazán, Cortés y Yoro, que concentran más de 2.6 millones de electores, presentan el mayor número de inconsistencias a nivel presidencial. En estas regiones, cualquier variación podría resultar determinante. En total, participaron cerca de 3.7 millones de votantes, de un padrón de 6.5 millones habilitados.
La situación también es crítica a nivel municipal. Un análisis periodístico identificó 26 alcaldías con diferencias menores a 1.5 puntos porcentuales. En Tegucigalpa, por ejemplo, la distancia entre Juan Diego Zelaya (Partido Nacional) y Jorge Aldana (Libre) es de apenas 613 votos, con 492 actas pendientes de revisión. Casos similares se registran en municipios como La Lima y San Francisco de Yojoa, donde diferencias de menos de 200 votos podrían revertirse tras el recuento.
El CNE estableció que el escrutinio comenzará por el nivel presidencial, continuará con las diputaciones y finalizará con las alcaldías. Participarán alrededor de 2,000 personas, incluyendo representantes de todos los partidos políticos, en turnos continuos de día y noche. El proceso será acompañado por misiones nacionales e internacionales de observación, incluida la Unión Europea, que instó a respetar la voluntad popular y el Estado de Derecho.
Mientras dirigentes políticos intercambian acusaciones y analistas discrepan sobre la posibilidad de cambios sustanciales, Honduras entra en el tramo más delicado de su proceso electoral. Con la presidencia, decenas de alcaldías y la composición del Congreso aún en disputa, el escrutinio especial se perfila como determinante para la estabilidad política del país en las próximas semanas.