El río que le devolvió el alma a Chicago
A las cinco y media de la mañana, cuando todavía no había turistas en el centro y los rascacielos apenas comenzaban a encender sus primeras ventanas, una garza azul descendió sobre la orilla del río Chicago.
A las cinco y media de la mañana, cuando todavía no había turistas en el centro y los rascacielos apenas comenzaban a encender sus primeras ventanas, una garza azul descendió sobre la orilla del río Chicago.