- Región:
- EEUU
- Categoría:
- Política
Trump elogió a Messi, celebró el récord del Mundial y respaldó el derecho de los argentinos a reivindicar las Malvinas
Donald Trump volvió a colocar al Mundial 2026 en el centro de la escena política y deportiva internacional. El presidente de Estados Unidos participó este viernes de una recepción organizada por la FIFA en Nueva York, en la antesala de la gran final entre Argentina y España, y dejó varias definiciones que rápidamente adquirieron repercusión mundial.
Junto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y distintas personalidades del fútbol y la política internacional, Trump aseguró que el Mundial 2026 ya se convirtió en el torneo con mayor asistencia de público de la historia.
Según afirmó el mandatario estadounidense, más de 6,5 millones de espectadores ya asistieron a los partidos, una cifra que, de acuerdo con sus declaraciones, supera la concurrencia acumulada de las dos ediciones anteriores de la Copa del Mundo.
Durante el encuentro, Trump también volvió a elogiar a Lionel Messi y destacó especialmente su actuación en la semifinal frente a Inglaterra. El presidente estadounidense se refirió a una de las jugadas del capitán argentino y mostró su admiración por la precisión y la calidad técnica del futbolista.
“Vi ese pase que hizo Messi y, sé algo de fútbol, vi a Messi y estaba bien marcado, ¿verdad? Y de repente, está a la derecha, pateó y estuvo a un cuarto de pulgada de ser perfecto. Fue brillante”, afirmó Trump.
El mandatario también se refirió a las posibilidades de la Selección Argentina en la gran final del domingo y preguntó si el equipo dirigido por Lionel Scaloni está en condiciones de repetir el título mundial obtenido en Qatar 2022.
Pero uno de los aspectos de mayor repercusión política en las últimas horas surgió a partir de la posición expresada por la Casa Blanca sobre la reivindicación argentina de soberanía sobre las Islas Malvinas.
Tras la semifinal frente a Inglaterra, futbolistas argentinos exhibieron una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”. Consultado por esa situación, Andrew Giuliani, asesor del presidente Trump e hijo del exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani, afirmó que los jugadores argentinos estaban “plenamente en su derecho” de expresar esa postura.
“Creemos en los derechos que garantiza la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos”, sostuvo Giuliani al ser consultado sobre el episodio.
La declaración adquiere especial relevancia porque el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas constituye una cuestión histórica y profundamente sensible para la Argentina. La polémica había crecido en los días previos al partido frente a Inglaterra, a partir de diferentes declaraciones vinculadas al tema, y volvió a cobrar fuerza tras la victoria argentina.
En una jornada en la que el fútbol y la política volvieron a cruzarse, Trump destacó el impacto global del Mundial, elogió a Messi y puso el foco en la histórica rivalidad deportiva entre Argentina e Inglaterra. Al mismo tiempo, desde su entorno político, la Casa Blanca dejó una definición concreta: los futbolistas argentinos tenían derecho a expresar públicamente su reivindicación sobre las Malvinas.
Con la final entre Argentina y España a pocas horas de comenzar, el Mundial 2026 no solo define al próximo campeón del mundo. También continúa generando escenas y declaraciones que trascienden el terreno de juego y repercuten en la política internacional.