Región:
Argentina
Categoría:
Sociedad

¡Cómo llegar relajado/a a fin de año!

  • ¡Cómo llegar relajado/a a fin de año!
    ¡Cómo llegar relajado/a a fin de año!

Las preguntas de cada diciembre junto a nuestras propias conversaciones privadas: ¡No me alcanza el tiempo para llegar a la peluquería!. Puff… ¡Viene mi suegra! ¡Siempre lo mismo...nadie ayuda! ¡Olvidé comprar el postre! Algunos tips que pueden facilitar tus celebraciones para que las puedas vivir desde el disfrute.

¿Qué comemos? ¿Cocino o compro hecho? ¿Qué ropa me pongo? ¿Qué regalos me faltan? ¿Dónde compro las bebidas? ¿Quién más viene? ¿Qué hacemos con los perros? ¿Qué mantel vamos a usar?

Las preguntas de cada diciembre junto a nuestras propias conversaciones privadas: ¡No me alcanza el tiempo para llegar a la peluquería!. Puff… ¡Viene mi suegra! ¡Siempre lo mismo...nadie ayuda! ¡Olvidé comprar el postre!

Así vivimos la segunda quincena de diciembre. Plena de pensamientos erráticos. De decisiones por tomar. De expresiones como ¡Uhhhh…no lo tomé en cuenta! ¡Qué tonto/a…se me pasó! Y nos sentamos a la mesa con la sensación de ser una gallina agarrada a escobazos. Llegamos a la mesa familiar en un estado de turbulencia emocional que no nos permite relajarnos y disfrutar.

Algunos tips que pueden facilitar tus celebraciones para que las puedas vivir desde el disfrute:

1.- Haz una lista de todo lo que hay que hacer y quienes serán responsables por cada ítem, separando   por temas y por fechas: comidas, ropa, regalos, mesa, ornamentación, invitados, cena del día 24, almuerzo día 25, cena día 31, almuerzo día 1 de enero. Dentro de las comidas puedes separar por platos o momentos: entrada, plato principal, postres, pan, bebidas comunes, bebidas para el brindis. Realiza los pedidos y chequeos necesarios.
Una vez realizadas las compras o acciones necesarias, tacha lo logrado y pasa en limpio la lista, para que te dé la sensación de alivio.

2.- Hazte amiga de tus olvidos. Esto te permitirá valorar tu propia creatividad a la hora de dar soluciones aquellas cosas que no pudiste prevenir.

3.- Genera un ritual con la música y las palabras. Elige la música. La música seleccionada puede ser parte de las historias familiares o puede ser algo nuevo que invite a una conversación diferente. Inventa ese espacio que quieres vivir.
Coordina (ordena con otros) las palabras. Produce alguna actividad que implique que cada uno de los participantes pueda manifestar lo que trae, lo que agradece, lo que decide dejar en el año viejo  y lo bueno que quiere  transportar al nuevo año. Permite a los niños traer una rima, una canción, un poema. Que la música y las palabras sean las que marquen el ritmo emocional del encuentro.

4.- Recrea la historia. Siempre hay maneras de recordar (volver a pasar por el corazón) aquellos momentos que han nutrido nuestra existencia y que nos dan identidad como personas, como familia y como pueblo. Siempre hay un rinconcito donde guardamos las risas y los buenos tiempos compartidos y este es un buen momento para evocar lo vivido.

5.- Renace al presente, al aquí y ahora. Respira profundo, capta los aromas y las presencias. Observa el presente como el tesoro mayor. Toma la foto que guardarás. Abrázate, abraza y déjate abrazar. Déjate llevar, entrégate a la experiencia.

La invitación entonces es, a adquirir un tiempo en que puedas aflojar intensamente (significado de relajación) la tensión de tus músculos y de tus palabras y que puedas desplazarte en estados emocionales que te llenen de placer. ¡Carpe diem!

 

Emilia María Alvarado Morales.  Master Coach de la AACOP (Asociación Argentina de Coaching Ontológico Profesional)