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España: PSOE y Podemos participarán de la manifestación feminista del 8M por separado

  • España: PSOE y Podemos participarán de la manifestación feminista del 8M por separado
    Este año no se ha convocado huelga feminista y no habrá un llamamiento a que las mujeres paren, sino que llamará a la movilización. España: PSOE y Podemos participarán de la manifestación feminista del 8M por separado
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Autor/es:
Por EFE
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Este año no se ha convocado huelga feminista y no habrá un llamamiento a que las mujeres paren, sino que llamará a la movilización.

Las manifestaciones feministas se sucederán de nuevo este domingo 8 de Marzo en al menos una veintena de ciudades y municipios españoles para conmemorar el Día Internacional de la Mujer. A diferencia de 2018 y 2019, este año no se ha convocado huelga feminista y no habrá un llamamiento a que las mujeres paren, sino que llamará a la movilización.

De este modo, la Comisión 8M estatal, integrada por asambleas feministas de toda España, no lanzará un llamamiento conjunto a la huelga, como sí hizo en 2018 y en 2019, sino que apoyará y difundirá las diferentes convocatorias decididas en distintas comisiones del movimiento feminista. Este año, la mayoría han optado por no convocar huelga.

En el manifiesto que leerán este domingo, consensuado entre más de 500 mujeres, subrayan que representan "un grito global de diversos pensamientos" y están "unidas contra del patriarcado y dispuestas a dar la batalla para construir unas vidas mejores". Así, esperan que las movilizaciones sean "un éxito". 

De momento, el Ministerio de Sanidad no ve necesario suspenderlas por el coronavirus, aunque sí ha recomendado que no acudan personas con síntomas. Desde la propia Comisión 8M de Madrid, también han señalado que "ante todo" será "responsable" y, "si hace falta", adoptará las medidas que el Ministerio de Sanidad indique por el coronavirus.

El 8-M español se ha convertido en la Diada feminista y, como tal, lleva dos años asombrando al mundo. La concentración de Madrid, de largo la más concurrida de Occidente en los últimos años, ha entrado en una dinámica en la que se desafía a sí misma a superar unas cifras de vértigo. Y la de mañana, quizá a su pesar, se va a convertir en un balance de daños, por una parte, del encontronazo político de esta semana dentro del Gobierno, pero por otra, de la intensidad del debate interno del feminismo.

Sutilezas a un lado, el nacimiento del anteproyecto de ley de Libertad Sexual ha evidenciado una batalla política dentro del Gobierno de coalición cuyas líneas de corte no coinciden exactamente con las diferencias entre las dos formaciones que conforman el Gobierno, PSOE y Unidas Podemos, sino más bien con distintas ambiciones en colisión y con dos generaciones políticas cuyas maneras y objetivos divergen, de las que la vicepresidenta, Carmen Calvo, y la ministra de Igualdad, Irene Montero, son la expresión pluscuamperfecta.

La intensidad con la que ha salido a la palestra esta disputa es tal que ayer a última hora de la tarde se reunió de urgencia la comisión de seguimiento del acuerdo de coalición. Con ese cierre de filas, el Gobierno quiere transmitir “la importancia del anteproyecto de ley integral de Libertad Sexual” un texto que el Ejecutivo considera “un logro colectivo del movimiento feminista y una ley de todas”, señalan fuentes socialistas. El Gobierno “anima a la participación en la próxima jornada del 8 de marzo”.

Un gesto político con el que el presidente Pedro Sánchez subraya, de nuevo, que la ley de Libertad Sexual presentada esta semana no es la expresión política del empuje de los ministros de Unidas Podemos sino una apuesta central del Gobierno progresista: Pinchar el domingo dolería al movimiento feminista, pero debilitaría al Ejecutivo en una batalla cultural en la que la derecha trata de vehicular la antipatía de los sectores más conservadores hacia la emergencia de un feminismo retador.