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Cinco turistas argentinos fueron detenidos en Miami por robar en el shopping Dolphin Mall
Una situación vergonzosa y lamentable protagonizada por cinco turistas argentinos generó conmoción esta semana en Miami. Los mendocinos fueron detenidos tras ser acusados de integrar un grupo que habría cometido robos coordinados en varias tiendas del reconocido Dolphin Mall, uno de los centros comerciales con mayor afluencia del sur de Florida.
Los arrestos se produjeron el domingo, luego de un operativo especial de vigilancia de la policía de Sweetwater, activado tras múltiples denuncias por hurtos dentro del mall. Al revisar las cámaras de seguridad, los agentes detectaron el accionar del grupo, que utilizó tácticas típicas de “mecheros” pero con una planificación llamativa para turistas que, según registros, son empresarios o comerciantes en Argentina.
Cómo operaban dentro del shopping
Las imágenes muestran a los sospechosos ingresando primero a Burlington, de donde se llevaron valijas de gran tamaño sin pagarlas. Minutos después, aparecen en Columbia, realizando maniobras coordinadas: mientras algunos distraían al personal, otros llenaban las valijas robadas con ropa de marca. También habrían actuado en tiendas como Tommy Hilfiger y The North Face, superando los mil dólares en mercadería sustraída.
La policía identificó a los detenidos como Diego Luis Xiccato (46), Mauricio Ariel Aparo-Orlando (49), Sebastián Luis Moyano (41), Manuel Zuloaga-Arenas (49) y Juan Pablo Rua (45). Todos ellos con domicilio en la provincia de Mendoza y con vínculos comerciales entre sí.
Las audiencias: fianzas, negación de defensores y una jueza conocida por un video viral
Este martes se difundieron los videos de las audiencias en la corte local, encabezadas por la jueza Mindy S. Glazer, recordada por un episodio viral de 2015 cuando reconoció a un ex compañero de colegio entre los detenidos.
Los cinco argentinos comparecieron vestidos con el característico uniforme naranja y asistidos por un traductor, en breves audiencias por Zoom que duraron ligeramente más de tres minutos cada una.
A cada acusado se le fijaron fianzas que van desde 4.000 hasta 4.500 dólares, además de prohibírseles acercarse al Dolphin Mall y a las tiendas donde cometieron los robos. En total, la jueza impuso 21.000 dólares en cauciones.
Varios intentaron solicitar un defensor oficial, pero la jueza se los negó al constatar que poseían bienes, propiedades o actividad económica formal. Sólo uno de ellos, Juan Pablo Rua, dijo tener recursos para contratar un abogado privado, aunque optó por pagar directamente la fianza.
Empresarios, comerciantes y beneficiarios de planes sociales
Aunque viajaban como turistas, los detenidos presentan perfiles particulares:
- Xiccato es un reconocido coiffeur mendocino con clientes famosos.
- Aparo-Orlando es comerciante, piloto aficionado y empresario vinculado a servicios automotrices y de comunicación.
- Moyano, su socio en varios emprendimientos, registra actividad en distintos rubros y antecedentes penales en EE.UU.
- Zuloaga-Arenas integró al menos siete empresas y figura con actividad comercial activa.
- Rua, monotributista, aparece asociado a firmas de telecomunicaciones e indumentaria.
Algunos incluso figuran como beneficiarios de asignaciones sociales del Estado argentino, un dato que agregó más polémica al caso.
Un papelón internacional
La detención de los cinco mendocinos no solo arruinó sus vacaciones: también volvió a encender el debate sobre la responsabilidad individual de los turistas argentinos en el exterior y el impacto reputacional de estos hechos.
Las autoridades de Sweetwater enfatizaron su política de tolerancia cero en el Dolphin Mall. “Son adultos maduros que pensaron que podían venir aquí y llevarse cosas sin pagar”, declaró el vocero policial Álvaro Zabaleta.
Mientras avanzan las investigaciones, los acusados podrían enfrentar un proceso que incluya sanciones penales y eventuales trámites migratorios, como la deportación. Por ahora, sólo saben que el regreso programado a Argentina quedó en suspenso.
Un caso tan insólito como bochornoso, que deja una imagen negativa y plantea interrogantes sobre los límites, la impunidad y la responsabilidad de quienes representan al país cuando viajan al exterior.