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WTTC reúne en Malta a líderes mundiales para impulsar una nueva era de colaboración público-privada
La Valeta, Malta, 7 de octubre de 2026. – La competencia entre destinos ya no se define únicamente por sus atractivos turísticos. La conectividad, la facilidad para viajar, la inversión, la tecnología, la regulación y la capacidad de trabajar conjuntamente entre gobiernos y empresas están adquiriendo un peso decisivo. Ese fue uno de los principales mensajes que dejó hoy en Malta el Global Leaders Dialogue del World Travel & Tourism Council (WTTC).
El encuentro, desarrollado en el marco de la 26ª Cumbre Mundial del WTTC, reunió a ministros, funcionarios y máximos representantes empresariales de 24 países para debatir cómo construir una nueva etapa de competitividad para los destinos turísticos.
Bajo el concepto “Rewriting the Rules of Global Competitiveness”, el diálogo planteó una pregunta central: qué necesitan hacer los destinos para atraer simultáneamente viajeros, empresas e inversiones en un escenario internacional cada vez más competitivo.
La presidenta y CEO del WTTC, Gloria Guevara, puso el foco en la cooperación como condición para avanzar.
“La competitividad se construye a través de la colaboración”, afirmó. Y agregó que cuando gobiernos y empresas trabajan conjuntamente se generan mejores condiciones para la inversión, la innovación, la conectividad y el crecimiento.
Viajar sin fricciones, una nueva prioridad
Uno de los grandes ejes de la jornada fue la transformación de la experiencia del viajero. El panel “Seamless Travel: Where Government and Industry Meet” analizó desde los visados y los controles fronterizos hasta la conectividad, la tecnología, la hotelería y la logística.
La expansión de las fronteras biométricas y los sistemas de visado apoyados por inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para agilizar los desplazamientos internacionales, aunque también plantea el desafío de mantener altos estándares de seguridad.
La discusión apuntó así a un equilibrio cada vez más importante: facilitar el viaje sin debilitar los controles y utilizar la tecnología para eliminar procesos innecesarios que pueden afectar la decisión de viajar.
La batalla por atraer inversiones
El segundo gran debate estuvo centrado en la creciente competencia internacional por el capital. Bajo el título “Winning the Race for Global Investment”, ministros y empresarios analizaron qué características convierten a un destino en atractivo para los inversores.
Infraestructura, conectividad, regulación, incentivos y seguridad jurídica aparecieron como factores determinantes. También se discutió si herramientas tradicionales como los beneficios fiscales, los llamados “visados dorados” y las zonas económicas especiales continúan siendo suficientes frente a un escenario en el que los inversores demandan cada vez mayor agilidad, transparencia y previsibilidad.
Entre los representantes gubernamentales que participaron estuvieron Sherif Fathy, ministro de Turismo y Antigüedades de Egipto; Rosario Sánchez Grau, secretaria de Estado de Turismo de España; Fatima bint Jaafar Al Sairafi, ministra de Turismo de Baréin; Jo Etienne Abela, ministro de Turismo de Malta; Robert O’Leary, del Departamento de Comercio de Estados Unidos; y Gajendra Singh Shekhawat, entre otros.
Desde el sector privado participaron, entre otros, William Heinecke, fundador y presidente de Minor International; Eijiro Yamakita, presidente de JTB Corp; Zubin Karkaria, fundador y CEO de VFS Global; Maher Koubaa, presidente para EMEA de Amadeus; Paolo Barletta, CEO de Arsenale; Senthil Gopinath, CEO de ICCA; y Laura Sileo Pavat, directora global de Brand Homes de Pernod Ricard.
Europa: US$3 billones y 40,7 millones de empleos
El debate adquiere especial dimensión en Europa, donde los viajes y el turismo aportaron US$3 billones a la economía durante 2025 y sostuvieron 40,7 millones de empleos.
Además, los visitantes internacionales realizaron un gasto de aproximadamente US$835.000 millones en el continente, cifras que muestran el peso de la actividad como motor económico y refuerzan la necesidad de mantener la competitividad europea frente a otros mercados.
En este escenario, la capacidad de mover personas de manera rápida y eficiente y, al mismo tiempo, generar condiciones para atraer capital se convierte en un factor estratégico.
El mensaje que dejó el encuentro en Malta fue claro: la próxima etapa del turismo mundial requerirá que las políticas públicas, la infraestructura y la estrategia empresarial avancen juntas.
Para el WTTC, el desafío ya no pasa solamente por competir por turistas, sino por construir destinos capaces de atraer talento, inversión y nuevas oportunidades de negocio, mientras ofrecen experiencias más simples y eficientes a quienes los visitan.
Desde La Valeta, gobiernos y empresas comenzaron así a delinear nuevas reglas para una industria que continúa creciendo, pero que enfrenta una competencia global cada vez más sofisticada.