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Sant Jordi, con flores, libros, lluvia y granizo en Barcelona
Sant Jordi es una tradición en la que las mujeres reciben una rosa por parte de su pareja y ellas, a cambio, les regalan libros. Las inclemencias climáticas no fueron un escollo para la multitud que está en las calles en el día del santo patrono de Cataluña y que visita los cientos de puestos que se extienden por las principales calles y avenidas de la ciudad donde las editoriales exhiben los libros que se intercambian por flores.
Con multitudinaria presencia de público se desarrollan los festejos de Sant Jordi en Barcelona, pese a ser una jornada atravesada por las abundantes lluvias, fuertes vientos e incluso por la caída de granizo.
Sin embargo, las inclemencias climáticas no fueron un escollo para la multitud que está en las calles en el día del santo patrono de Cataluña y que visita los cientos de puestos que se extienden por las principales calles y avenidas de la ciudad donde las editoriales exhiben los libros que se intercambian por flores.
Sant Jordi es una tradición en la que las mujeres reciben una rosa por parte de su pareja y ellas, a cambio, les regalan libros.
La historia de San Jordi se remonta al siglo II. Según la leyenda, un dragón que se alimentaba de humanos se acercó a la Villa de Montblanc en la provincia catalana de Tarragona, a fin de saciar su hambre. Ante esa situación, los habitantes del lugar, tras un sorteo, eligieron a la hija del rey para que se sacrificara, pero en su camino fue defendida por un caballero vestido de blanco, que montaba un caballo de idéntico color: El valiente hombre, que acudió en defensa de la doncella, atravesó mortalmente al dragón con su espada provocándole una herida de sangre de la que nació un rosal de rosas rojas. Una de esas flores fue cortada por el caballero Sant Jordi, héroe de esta historia, para ser obsequiada a la doncella que había rescatado.
Así surgió esta leyenda que se celebra año a año, esta vez sin la obligación de usar mascarillas, después de que el gobierno español dispusiera ponerle fin a la medida, el pasado martes 19.
En los puestos de libros se observan largas colas de lectores que aguardan la firma de sus ejemplares de parte de sus autores favoritos ; en tanto que otros aprovechan para enterarse de las ofertas de las editoriales y para conocer las nuevas obras que aparecen en un mercado prolífico que sigue cautivando a miles de personas de todas las edades.
La lluvia y el viento causan estragos en Sant Jordi
En los festejos de la tradicional fiesta de Sant Jordi, algunos puestos instalados en la calle por las editoriales sufrieron las consecuencias de las malas condiciones climáticas. En consecuencia, hubo libros dañados por la lluvias y también stands que se volaron por la acción de los fuertes vientos, lo que hizo que muchas editoriales decidieran abandonar obligatoriamente la exposición de ejemplares en las calles.
La Policía y los bomberos intervinieron en este hecho en el que se vio a los representantes de las editoriales, visiblemente angustiados, ya que no pudieron continuar en la festividad de Sant Jordi por los efectos adversos de las tormentas que mojaron sus libros y dañaron los puestos callejeros donde realizaban la atención a los miles de personas que festejan la tradición catalana.