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Nick Adams en el WTTC: “Este año, la Copa del Mundo fue el momento en que nuestra concepción del turismo cambió para siempre”

  • Nick Adams en el WTTC “Este año, la Copa del Mundo fue el momento en que nuestra concepción del turismo cambió para siempre”.
    Nick Adams, enviado presidencial especial y ministro de Turismo de Estados Unidos. Nick Adams en el WTTC “Este año, la Copa del Mundo fue el momento en que nuestra concepción del turismo cambió para siempre”.

El enviado presidencial especial para el Turismo de Estados Unidos habló ante la 26ª Cumbre Global del WTTC en Malta, destacó el impacto económico del sector, defendió el turismo como herramienta de paz y rechazó los boicots turísticos por razones geopolíticas. También presentó la agenda de grandes eventos que prepara el país para los próximos años.

La Valeta, Malta, 8 de octubre de 2026. – Con un discurso que combinó promoción turística, economía, diplomacia, deporte y una fuerte defensa de los valores estadounidenses, Nick Adams, enviado presidencial especial y ministro de Turismo de Estados Unidos, participó de la 26ª Cumbre Global del World Travel & Tourism Council (WTTC) que se desarrolla en Malta.

Ante líderes empresariales, autoridades y representantes de gobiernos de todo el mundo, Adams sostuvo que la industria turística tiene una misión que va mucho más allá de generar ingresos y empleo.

“El turismo es diplomacia con rostro humano”, afirmó, al definir al sector como una de las principales herramientas para conectar culturas y acercar a los pueblos.

Según explicó, quienes viajan no solamente trasladan dinero de un país a otro: también llevan consigo sus culturas, sus historias y sus formas de entender el mundo.

“Es importar y exportar nuestro mayor activo: las culturas que viven y respiran dentro de cada hombre y cada mujer que atraviesa una puerta de embarque”, señaló.

Adams utilizó la historia de los viajes para explicar el papel que, a su juicio, continúa teniendo el turismo en el mundo contemporáneo.

“Somos el viento que impulsa las velas de la exploración. Somos el combustible que mueve nuestros aviones. Somos las ruedas que llevan a los turistas por los caminos hacia el descubrimiento, la emoción, la belleza y la celebración”, expresó.

La nueva estrategia turística de Estados Unidos

Adams recordó que asumió su actual responsabilidad después de que el presidente Donald Trump lo designara como el primer enviado presidencial especial para el turismo, el “excepcionalismo y los valores” estadounidenses.

Destacó que, antes de este año, Estados Unidos nunca había tenido un ministro de Turismo y explicó que uno de sus principales objetivos es colocar al turismo en una posición central dentro de una economía que continúa creciendo.

“La meta de toda la administración es promover y elevar el turismo a una posición central en una economía de rápido crecimiento”, señaló.

Para Adams, una de las claves para ampliar el sector a nivel internacional consiste en comprender qué significa realmente un destino turístico en la década de 2020.

En ese sentido, puso como ejemplo la Copa Mundial de la FIFA 2026, organizada en Estados Unidos, Canadá y México, y aseguró que el torneo modificó la manera en que el país entiende su propia actividad turística.

La Copa del Mundo y “el mayor activo” de Estados Unidos

“Este año, la Copa del Mundo fue el momento en que nuestra concepción del turismo cambió para siempre”, afirmó.

Según Adams, durante el torneo quedaron atrás modelos tradicionales de análisis basados exclusivamente en planillas, previsiones y modelos de relaciones públicas.

“El mundo entero aprendió algo que yo había sabido durante toda mi vida adulta: el mayor activo económico de Estados Unidos, el mayor activo cultural de Estados Unidos y el mayor activo del sector turístico son, y ahora más que nunca, los habitantes de Estados Unidos”, afirmó.

Adams destacó que la Copa del Mundo permitió que millones de visitantes internacionales conocieran no solamente los estadios, sino también la vida cotidiana estadounidense.

Más personas asistieron a la Copa del Mundo de 2026 que a cualquier torneo anterior, recordó, y muchos visitantes se llevaron recuerdos que no estuvieron relacionados exclusivamente con los partidos.

Según Adams, fueron las interacciones con los estadounidenses las que terminaron convirtiéndose en parte esencial de la experiencia.

Habló de los restaurantes de carretera donde los visitantes pudieron hacer nuevos amigos, de las estaciones de servicio donde incluso revisar el aire de los neumáticos podía convertirse en una experiencia diferente, y de establecimientos como Bass Pro Shops, donde los turistas descubrieron aspectos de la cultura estadounidense vinculados con la caza, la pesca y la naturaleza.

También recurrió a la referencia de Disney para explicar que el espíritu del entretenimiento estadounidense no está limitado a los parques de atracciones.

“Estados Unidos es un país que emociona y entusiasma sin esfuerzo, 24 horas al día, siete días a la semana, 365 días al año”, afirmó.

Adams recordó que Estados Unidos contribuyó a crear las modernas industrias del entretenimiento y la hospitalidad y sostuvo que esa es una de las razones por las que continúa siendo el principal destino turístico mundial.

US$2,63 billones y más de 20 millones de empleos

El funcionario estadounidense también puso cifras sobre la mesa.

Adams afirmó que el turismo y los viajes generaron el año pasado US$2,63 billones para el PIB estadounidense, incluso sin contabilizar el impacto extraordinario de una Copa del Mundo.

Como referencia, comparó esa cifra con el PIB de Alemania, que ubicó en aproximadamente US$5,45 billones.

Además, sostuvo que el turismo estadounidense sostiene más de 20,4 millones de empleos, y señaló que el presidente Trump anunció recientemente la creación de millones de puestos adicionales.

“Mi trabajo es convertir estos números en algo más grande”, afirmó.

Adams explicó que su compromiso tiene una doble motivación: el amor por Estados Unidos y su convicción sobre el potencial de la industria turística global.

“No solo quiero que mis compatriotas disfruten de la prosperidad que genera un sector turístico próspero y creciente. Quiero que las personas que están en esta sala también disfruten de esos beneficios”, sostuvo.

“La gran bienvenida americana”

El enviado presidencial también vinculó el crecimiento del turismo con la calidad de la hospitalidad.

Según Adams, Estados Unidos debe continuar mejorando la experiencia de quienes llegan al país.

Por eso anunció que el gobierno estadounidense está trabajando con una empresa líder en capacitación para analizar cómo elevar todavía más la calidad de la hospitalidad estadounidense.

El objetivo, explicó, es construir una “gran bienvenida americana” que esté a la altura de los mejores hoteles del mundo.

“Estamos hablando de cómo podemos hacer que la gran bienvenida americana sea aún mejor”, señaló.

Para Adams, la hospitalidad debe convertirse en uno de los principales elementos de diferenciación del destino.

El deporte como motor del turismo

Los grandes acontecimientos deportivos ocuparon una parte importante de su intervención.

Adams recordó que el deporte es uno de los grandes motores del turismo internacional y que los eventos permiten atraer visitantes, generar inversiones y proyectar la imagen de un país.

En ese contexto, presentó una extensa agenda de acontecimientos que tendrá a Estados Unidos como protagonista durante los próximos años.

Para 2027, mencionó el College Football Playoff en Las Vegas en enero, el Super Bowl 61 en el SoFi Stadium el 14 de febrero, el NBA All-Star Game en Phoenix, el Final Four en Detroit, el US Open de golf en Pebble Beach y el MLB All-Star Game en Chicago, en el histórico Wrigley Field.

En 2028, Los Ángeles será sede de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, mientras que en 2031 Estados Unidos recibirá por primera vez la Copa Mundial de Rugby.

“Una cosa que nunca debemos hacer es dormirnos sobre nuestros laureles, por impresionantes que sean”, afirmó.

Para Adams, mantenerse como líder turístico exige competir permanentemente, invertir y mejorar.

“El ganador siempre quiere ganar más que el año anterior”, sostuvo.

“Estados Unidos es la economía turística número uno del mundo”

Adams fue enfático al hablar de la posición internacional de Estados Unidos.

“El turismo estadounidense es el segmento turístico más rentable de cualquier nación del planeta”, afirmó.

Y fue todavía más directo: “Somos la economía turística número uno del mundo. Tenemos la intención de seguir siéndolo y haremos lo que sea necesario para permanecer allí”.

En ese camino, enumeró algunas de las prioridades de Estados Unidos: construir más, invertir más y mejorar la experiencia del visitante.

“Invertiremos más, construiremos más y daremos una mejor bienvenida”, resumió.

También planteó una competencia abierta entre destinos.

“Dondequiera que alguien quiera competir en terminales, en pistas, en habitaciones o en tecnología, mi respuesta es: digan el día”.

Para Adams, esa competencia es positiva cuando se desarrolla bajo reglas saludables.

“La carrera es buena para nosotros, es buena para ellos y es buena para todos los que venden el resultado”, afirmó.

Un fuerte rechazo a los boicots turísticos

Uno de los momentos más contundentes de su discurso llegó cuando Adams se refirió al uso del turismo como herramienta de presión política.

El funcionario cuestionó a los gobiernos que promueven boicots turísticos para intentar influir en negociaciones comerciales o geopolíticas.

“El turismo es diplomacia con rostro humano”, reiteró.

Según Adams, los conflictos entre Estados deben mantenerse separados de la actividad turística.

“Las grandes naciones del mundo siempre estarán involucradas en negociaciones difíciles. Sería ingenuo pretender lo contrario. Pero confundir negociaciones comerciales o geopolíticas con el sector turístico es destructivo”, sostuvo.

Fue particularmente duro con quienes consideran que boicotear el turismo de un país puede ser una herramienta legítima de presión.

“Esto no es diplomacia. Esto no es espíritu deportivo. Esto no es productivo. Es incorrecto, es malicioso y no es digno de ninguna nación civilizada”, afirmó.

Adams sostuvo que Estados Unidos mantiene relaciones comerciales con más países que cualquier otra nación y aseguró que el presidente Trump nunca ha utilizado el turismo como herramienta de presión en negociaciones comerciales.

“Es hora de que todos los gobiernos estén a la altura de ese estándar”, reclamó.

“Un boicot es un robo”

El enviado presidencial llevó su argumento a la economía cotidiana de los trabajadores del turismo.

“Un boicot representa un robo”, afirmó.

Explicó que cuando un destino es boicoteado, quienes terminan sufriendo las consecuencias no son necesariamente los gobiernos o los dirigentes políticos, sino trabajadores comunes.

“Estás robándole las propinas a un camarero que sonríe al recibir a desconocidos que pronto se convertirán en amigos”, ejemplificó.

También habló de quienes trabajan como taxistas, de bares, restaurantes, locales de música y tiendas de souvenirs.

“Estas personas no son tus rivales geopolíticos. Estas personas son tus socios comerciales, tus aliados y tus propios activos”, sostuvo.

Adams utilizó además su propia experiencia de viajes al Reino Unido como ejemplo.

“He estado en el Reino Unido durante los gobiernos de siete primeros ministros diferentes. La política de esos hombres y mujeres nunca entró en mi mente cuando reservé mi vuelo”, afirmó.

Y concluyó: “Así es como piensa la gente normal”.

Turismo como herramienta de paz

Para Adams, el verdadero valor del turismo se encuentra en lo que sucede lejos de las salas donde se toman las decisiones políticas.

“Lo que importa al turista no es lo que ocurre detrás de las puertas cerradas de las naciones. Lo que importa es lo que ocurre en las calles, en los hoteles, en los restaurantes, en los bares, en los estadios, en las playas, en los lagos, en las montañas y en los bosques”, señaló.

Por eso, su mensaje para quienes promueven boicots fue directo:

“Dejen las tonterías y empiecen a hacer negocios”.

Adams definió al turismo como “el negocio de la felicidad” y sostuvo que los boicots representan “una miserable excusa para descarrilar un sector que, de otro modo, está floreciendo”.

Al mismo tiempo, aclaró que la competencia entre destinos es legítima.

“Que sea una competencia saludable”, pidió.

Para él, el espíritu deportivo no consiste en intentar destruir al competidor, sino en utilizar su crecimiento como incentivo para mejorar.

Libertad, descubrimiento y el “sueño americano”

En la parte final de su discurso, Adams amplió la definición del turismo más allá de los negocios.

Viajar, afirmó, permite descubrir nuevas culturas, regiones, paisajes y personas, pero también descubrir algo nuevo sobre uno mismo.

En el caso de Estados Unidos, sostuvo que los visitantes pueden conocer las tradiciones de libertad y autonomía que, según su visión, forman parte de la identidad nacional.

“El turismo no consiste solamente en descubrir cosas nuevas sobre otras naciones, regiones, topografías y personas. También consiste en descubrir algo nuevo sobre las tradiciones estadounidenses de libertad y autonomía”, afirmó.

Para Adams, viajar es tanto una experiencia física como emocional.

“El turismo es verdaderamente tanto un estado de ánimo como un conjunto de lugares en un mapa”, sostuvo.

También lo definió como una herramienta comercial y de paz, “una ciudadela de claridad en tiempos de confusión” y “un santuario para el alma cuando la vida se vuelve rutinaria o estresante”.

Adams cerró su intervención con uno de los mensajes más promocionales de su discurso.

Aseguró que viajar a Estados Unidos es más fácil que nunca y destacó las inversiones en carreteras, trenes, aeropuertos y nuevos resorts.

“Estados Unidos siempre será líder en el turismo mundial”, afirmó.

Para el funcionario, el país continúa siendo un destino que despierta curiosidad porque “es un lugar que hay que ver para creer”.

“Es una tierra de sueños, pero también una tierra donde los sueños se hacen realidad”, sostuvo.

“Es una tierra donde lo imposible es algo cotidiano y lo extraordinario ocurre todos los días”, agregó.

Su mensaje final fue una invitación directa a viajar a Estados Unidos.

“Dejen que quienes quieran escapar de lo rutinario vengan a Estados Unidos y experimenten lo milagroso”, dijo.

“Dejen que quienes estén cansados de lo insípido vengan a Estados Unidos y se sientan afortunados de estar en presencia de las personas más amigables del mundo”.

Y agregó: “Dejen que quienes estén cansados vengan a Estados Unidos, se recarguen, recuperen su energía y se renueven”.

Adams también apeló al concepto de FOMO —fear of missing out—, asegurando que el interés internacional por Estados Unidos es real y que existe una oportunidad para que los viajeros conozcan el país.

“El campeonato de Estados Unidos recién comienza”

En su despedida, Nick Adams volvió al lenguaje deportivo que atravesó buena parte de su discurso.

“La Copa del Mundo de 2026 puede haber terminado, pero la carrera por el campeonato de Estados Unidos recién comienza”, afirmó.

Su mensaje ante la Cumbre Global del WTTC dejó así una hoja de ruta basada en tres grandes ejes: competitividad, inversión y hospitalidad, acompañados por una defensa del turismo como herramienta de intercambio cultural, prosperidad económica y paz.

“Pensemos más en Estados Unidos. Esto significa pensar en grande, pensar como soñadores y pensar como ganadores que hacen realidad sus sueños”, concluyó.

Antes de cerrar con un saludo a los participantes, Adams pronunció una última referencia a su país: “Dios los bendiga a todos y Dios bendiga a los Estados Unidos de América”.