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La industria de viajes de EE.UU. exige que le paguen a los agentes de la TSA
La industria turística de Estados Unidos intensificó su presión sobre el Congreso para resolver el actual cierre del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), mientras los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) continúan trabajando sin recibir salario, generando crecientes disrupciones en los aeropuertos del país.
En un mensaje unificado liderado por la U.S. Travel Association, actores de todo el sector —desde pequeñas empresas hasta grandes aerolíneas— reclaman una acción legislativa inmediata para restablecer el financiamiento y proteger a los trabajadores clave de la aviación.
“Los miembros del Congreso siguen cobrando mientras los agentes de la TSA trabajan sin remuneración y los viajeros enfrentan demoras de horas. Eso es inaceptable”, afirmó Geoff Freeman, presidente y CEO de la entidad.
Demoras en aeropuertos y presión sobre el personal
Las consecuencias del cierre ya son visibles en los principales aeropuertos de Estados Unidos, donde los tiempos de espera en los controles de seguridad superan en algunos casos las tres horas debido a la falta de personal.
Más de 50.000 agentes de la Transportation Security Administration continúan trabajando sin salario desde mediados de febrero, en medio de un bloqueo político en el Congreso que impide la aprobación del presupuesto del DHS. El aumento del ausentismo y las renuncias —que ya suman cientos de casos— agrava la situación operativa.
Los líderes del sector advierten que el escenario podría empeorar con la llegada de la temporada alta de viajes de primavera, cuando se espera un fuerte incremento en el flujo de pasajeros.
Impacto económico y social
Para muchos agentes de la TSA, el impacto financiero es inmediato. Con salarios que oscilan entre los 35.000 y 75.000 dólares anuales, una parte significativa del personal depende de ingresos regulares para cubrir gastos básicos.
Diversos reportes indican que algunos trabajadores recurren a asistencia alimentaria, buscan empleos adicionales o directamente abandonan sus puestos. Se trata del segundo episodio en menos de seis meses en el que estos empleados deben cumplir funciones sin percibir ingresos debido a un cierre del gobierno.
Persisten las tensiones políticas
El origen de la crisis radica en un prolongado enfrentamiento político en el Congreso, vinculado principalmente a desacuerdos sobre políticas migratorias y financiamiento del DHS.
A pesar de las negociaciones en curso, aún no se ha alcanzado un acuerdo bipartidista, lo que prolonga la incertidumbre tanto para los trabajadores como para los viajeros.
En un hecho inusual que refleja la gravedad de la situación, el empresario Elon Musk sugirió recientemente que podría financiar los salarios de los agentes de la TSA, una propuesta sin precedentes que evidencia la creciente preocupación del sector privado.
Reclamo por soluciones estructurales
Más allá de la urgencia inmediata, la industria turística también reclama reformas de fondo para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
“Los agentes de seguridad no deberían volver a ser obligados a proteger el sistema de transporte sin recibir un salario”, sostuvieron representantes del sector.
Con millones de viajeros dependiendo del normal funcionamiento del sistema aéreo, el sector advierte que la falta de una solución rápida podría tener consecuencias duraderas tanto para la seguridad nacional como para la economía turística de Estados Unidos.