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- India
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Escándalo y disturbios en la visita de Lionel Messi a India: caos en Calcuta y detención del organizador
Lo que prometía ser una jornada histórica para los fanáticos del fútbol en la India terminó convirtiéndose en un escándalo de alcance internacional. La esperada aparición de Lionel Messi en el estadio Salt Lake de Calcuta concluyó abruptamente este sábado en medio de disturbios, destrozos, denuncias de estafa y una profunda crisis organizativa que obligó a la intervención policial.
Miles de aficionados, muchos de ellos tras pagar entradas de alto costo —superiores a las 5.000 rupias, más de 100 dólares—, colmaron el Vivekananda Yuvabharati Krirangan con la ilusión de ver de cerca al capitán campeón del mundo como parte del “GOAT India Tour 2025”. La expectativa era máxima, alentada por una intensa campaña promocional que sugería una participación significativa del astro argentino.
Sin embargo, Messi permaneció en el campo apenas unos diez minutos.
Testigos presenciales relataron que, al ingresar al césped, el futbolista fue inmediatamente rodeado por políticos, funcionarios, celebridades, familiares y una multitud de fotógrafos, generando un colapso total en la organización. La seguridad se vio obligada a suspender la vuelta al estadio prevista, limitando el contacto del jugador con el público y precipitando su salida.
Cuando se confirmó que Messi no jugaría y que su presencia sería mínima, la frustración de los hinchas se transformó en ira. Desde las tribunas comenzaron a lanzarse botellas de agua y objetos al campo, se arrancaron butacas y algunos aficionados incluso invadieron el terreno de juego. La policía tuvo que desplegar un fuerte operativo para controlar la situación.
“Ver a Messi era un sueño. Pero no pude disfrutarlo por la desorganización total”, lamentó ante AFP el empresario Nabin Chatterjee, de 37 años.
Detención del organizador y reembolsos obligatorios
Las autoridades indias confirmaron la detención del principal organizador del evento tras recibir denuncias formales por los disturbios. La policía informó que el promotor debió firmar un compromiso escrito para garantizar el reembolso de las entradas a los miles de asistentes afectados.
El director general de la Policía de Bengala Occidental, Rajeev Kumar, explicó que el caos se originó por una falsa expectativa sobre la participación de Messi.
“El plan nunca fue que jugara. Iba a saludar, reunirse con ciertas personas y retirarse. Esa diferencia entre lo anunciado y lo real provocó la reacción del público”, señaló.
La jefa de Gobierno del estado, Mamata Banerjee, pidió disculpas públicas tanto a Messi como a los aficionados, y ordenó la creación de un comité de investigación para analizar la mala gestión del evento.
En paralelo, el BJP y el Congreso acusaron al partido gobernante Trinamool de haber politizado el acto y de irregularidades en la venta de entradas, mientras que el oficialismo se desligó de responsabilidades al afirmar que la organización estuvo a cargo de una empresa privada.
Una estatua monumental opacada por el caos
El escándalo eclipsó también un homenaje que buscaba quedar en la historia: la inauguración, horas antes del evento, de una imponente estatua de más de 20 metros de altura que muestra a Messi levantando la Copa del Mundo. La obra, creada en solo 40 días por el artista Monty Pal, fue encargada con la intención de postularla al Libro Guinness de los Récords.
Tras los disturbios en el estadio y protestas frente al hotel del jugador, la comitiva de Messi abandonó Calcuta bajo estrictas medidas de seguridad para continuar la gira en Hyderabad, con futuras paradas en Bombay y Nueva Delhi.
Lo que debía ser una celebración del fútbol y del ídolo más querido del planeta terminó convirtiéndose en un ejemplo de mala organización, interferencia política y expectativas desmedidas, dejando a miles de fanáticos con una profunda sensación de engaño.