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María Corina Machado no estuvo en Oslo para recibir el Nobel de la Paz y crece la incertidumbre sobre su paradero en medio de nuevas tensiones con Maduro
La líder opositora venezolana María Corina Machado, recientemente galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, no asistirá a la ceremonia de entrega prevista para este miércoles en Oslo. Así lo confirmó la cadena pública noruega NRK, que además informó que su actual paradero es desconocido, ya que Machado permanece escondida desde hace más de un año debido a la persecución del gobierno de Nicolás Maduro.
Kristian Berg Harpviken, director del Instituto Noruego Nobel, señaló que la dirigente “no está en Noruega y no estará en el escenario en Oslo”, en referencia a la ceremonia central en la que tradicionalmente el laureado pronuncia el discurso de aceptación. En su lugar, será su hija quien recibirá el galardón y leerá un mensaje en representación de su madre.
El Comité Nobel destacó que Machado fue elegida por su “lucha incansable por los derechos democráticos en Venezuela” y por su esfuerzo sostenido para promover “una transición justa y pacífica de la dictadura hacia la democracia”. Sin embargo, desde el anuncio del premio, su situación de seguridad se ha vuelto aún más crítica en un contexto de crecientes presiones internas y externas.
Un Nobel marcado por el exilio forzoso
La ausencia de Machado en Oslo no solo evidencia la gravedad de su situación personal, sino que también simboliza la fragilidad institucional venezolana. El Comité Nobel había reconocido en octubre que su posible viaje era “motivo de debate” debido al alto riesgo para su integridad. “Siempre esperamos contar con el laureado en Oslo, pero estamos ante una situación de seguridad extremadamente seria”, señaló entonces Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité.
Trump eleva la presión: “Los días de Maduro están contados”
La controversia sobre el paradero de Machado coincide con declaraciones explosivas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró en una entrevista con Politico que “los días de Nicolás Maduro están contados”. El mandatario estadounidense evitó descartar una posible intervención terrestre en Venezuela, argumentando que no revelaría detalles sobre eventuales movimientos militares.
Trump sostuvo además que Maduro “envió a millones de personas, incluidos criminales y narcotraficantes” hacia Estados Unidos, al tiempo que defendió el despliegue militar en el Caribe y advirtió que podría extender medidas de presión similares a México y Colombia para combatir el tráfico de fentanilo.
En paralelo, CNN reveló que la administración Trump trabaja discretamente en planes para el escenario posterior a una eventual salida de Maduro del poder, con documentos clasificados en la Casa Blanca que contemplan distintos cursos de acción para estabilizar Venezuela en caso de un vacío político abrupto.
Las alternativas analizadas incluyen desde una salida negociada de Maduro hasta operaciones más directas que podrían implicar ataques a objetivos dentro del territorio venezolano. Aunque públicamente la Casa Blanca insiste en que el despliegue militar busca frenar el narcotráfico, fuentes internas señalan que la posibilidad de un derrocamiento forzado sigue activa en el debate estratégico.
Un país en punto crítico
Entre la persecución a la oposición, la incertidumbre sobre una de las figuras democráticas más relevantes del país, y las crecientes amenazas de Washington, Venezuela se encuentra nuevamente en el centro de la escena geopolítica mundial.
La ceremonia del Nobel de la Paz, que debía ser un reconocimiento internacional al liderazgo de Machado, se convierte así en un reflejo del momento más delicado del conflicto venezolano en años. Mientras su hija sube al escenario en Oslo, la pregunta sigue abierta: dónde está María Corina Machado y cuál será el desenlace político en Caracas?