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Estados Unidos, Ucrania y funcionarios europeos mantienen conversaciones urgentes en Ginebra sobre el plan de paz de 28 puntos de Trump
ABC Mundial, 23 de noviembre de 2025 — GINEBRA — La diplomacia de alto nivel se puso en marcha este domingo en Ginebra, donde funcionarios de Estados Unidos, Ucrania y Europa se reunieron a puertas cerradas para analizar una propuesta de paz de 28 puntos redactada en Washington. El plan, respaldado por Donald Trump, ha generado preocupación en Kyiv y en varias capitales europeas por aparentar amplias concesiones a Moscú.
Protagonistas y lo que está en juego
La delegación estadounidense está encabezada por el enviado especial Steve Witkoff y el secretario de Estado Marco Rubio, quienes llegaron a Ginebra para lo que Washington describe como la fase final de coordinación de un posible acuerdo de paz. También participa el secretario del Ejército de EE.UU., Daniel Driscoll.
Del lado ucraniano, la delegación es liderada por Andriy Yermak, jefe de gabinete del presidente Volodymyr Zelensky. Europa está representada por asesores de seguridad nacional de Alemania, Francia, el Reino Unido y otros actores clave de la Unión Europea.
Según funcionarios, el objetivo es “pulir los últimos detalles” para dar forma a un acuerdo “ventajoso” para Ucrania —aunque nada será aprobado formalmente hasta que Trump y Zelensky mantengan una reunión cara a cara.
Qué propone el plan
Según informes de prensa, el borrador de 28 puntos incluye una serie de disposiciones significativas:
- Reconocimiento de Crimea, Luhansk y Donetsk como territorio ruso de facto.
- Un límite máximo para las Fuerzas Armadas de Ucrania, restringiéndolas a 600.000 efectivos.
- Un compromiso constitucional de que Ucrania nunca se unirá a la OTAN, junto con una cláusula que impediría su futura adhesión.
- Prohibición de presencia de tropas de la OTAN en territorio ucraniano.
- Un acuerdo de no agresión entre Rusia, Ucrania y Europa, mediado por EE.UU.
- Garantías de seguridad para Ucrania, aunque críticos señalan que los términos son ambiguos.
- Reconstrucción conjunta: activos rusos congelados serían utilizados para financiar la reconstrucción de Ucrania, con una parte importante de las ganancias destinada a proyectos liderados por EE.UU.
- Creación de un grupo de trabajo conjunto entre EE.UU. y Rusia para abordar temas de seguridad.
- Extensión de tratados de control de armas nucleares.
- Organización de elecciones nacionales en Ucrania dentro de los 100 días posteriores a la firma del acuerdo.
- Amnistía legal para todas las partes involucradas durante el conflicto.
Resistencia y críticas
El borrador ha recibido fuertes críticas. Líderes europeos reunidos en la cumbre del G20 —incluyendo Alemania, Francia y el Reino Unido— lo han rechazado por considerarlo insuficiente y demasiado favorable a Rusia. Sostienen que las fronteras no pueden alterarse por la fuerza y exigen mayores garantías para la soberanía ucraniana.
El primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, ha calificado el plan como profundamente deficiente y advierte que debilita el derecho internacional.
Señales contradictorias desde Washington
Trump ha declarado públicamente que el plan de 28 puntos “no es su oferta final”, lo que indica que está dispuesto a seguir negociando. Sin embargo, su administración estaría presionando a Kyiv para tomar una decisión antes del jueves, aumentando la tensión para el liderazgo ucraniano.
Mientras tanto, el secretario de Estado Rubio ha intentado distanciar a Washington de los puntos más polémicos del documento. Según legisladores, Ruiz les dijo que el borrador era en realidad una “lista de deseos rusa”, no un plan plenamente apoyado por EE.UU. Estas afirmaciones han contribuido a la confusión sobre el origen y la autoría real del documento.
El dilema de Kyiv
El presidente Zelensky y su equipo enfrentan una decisión difícil: aceptar un acuerdo profundamente impopular que cede territorios clave y capacidad militar —pero que podría asegurar algún tipo de estabilidad— o rechazarlo y arriesgarse a perder apoyo occidental. La presión aumenta ante la fecha límite de EE.UU. y la necesidad urgente de garantizar un futuro más seguro.
Zelensky ha advertido sobre el riesgo de “perder nuestra dignidad o perder a un aliado clave” si los términos vulneran la soberanía ucraniana.
La posición de Moscú
Aunque el presidente Vladimir Putin ha mostrado interés en utilizar el plan como base para resolver el conflicto, analistas señalan que ciertos puntos podrían resultar problemáticos para Moscú, especialmente aquellos que exigen la retirada de tropas rusas de determinadas zonas.
Lo que viene
Las negociaciones continúan en Ginebra mientras los funcionarios buscan un compromiso, en medio del inminente plazo del jueves. Se espera que las potencias europeas presenten contraborradores que protejan mejor los intereses de Ucrania. Una futura reunión entre Trump y Zelensky será crucial para cualquier acuerdo final. Todos los ojos están puestos ahora en si Moscú aceptará o rechazará partes del plan, lo cual podría redefinir el panorama diplomático.