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Israel no pudo llegar a la luna
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La sonda tuvo un problema mientras intentaba el alunizaje y se estrelló en la superficie del satélite
La sonda israelí Beresheet no logró alunizar hoy en el satélite luego de que el motor principal falló cuando estaba a 3 mil kilómetros de su objetivo y volvió a encenderse cuando faltaban apenas 30 metros, tras lo cual se perdió contacto cuando impactó en la superficie lunar.
"Faltaban cinco minutos para alunizar y dejó de funcionar el motor principal de la sonda. Estaba a 3 mil kilómetros de altura cuando se apagó y volvió a encenderse cuando faltaban apenas 30 metros de la Luna", dijo Leo Vinovezky, diplomático israelí de origen argentino que trabaja para la Agencia Espacial de ese país.
Agregó que el impacto "se produjo a una velocidad superior a los 200 kilómetros por hora" y sostuvo que "las fases más complicadas como el despegue funcionaron bien".
Y evaluó que el impacto de la sonda contra la superficie lunar y la pérdida de contacto "son problemas que pueden solucionarse para volver a intentarlo en el futuro".
El proceso de aterrizaje quedó abortado cuando estaba previsto que la aeronave llegara a la superficie lunar, según se retransmitió en directo a través de un canal de Youtube habilitado por los promotores del proyecto, la entidad privada SpaceIl y el grupo estatal Industria Aeroespacial de Israel (IAI).
Tras comenzar su maniobra final de aterrizaje la aeronave no tripulada -de 585 kilos de peso y 1,5 metros, que costó alrededor de 100 millones de dólare- inició un proceso calificado por los ingenieros de la IAI como "un camino de no retorno", pero perdió su motor principal, se encaminó hacia un descenso incontrolado y no consiguió aterrizar, según la agencia EFE.
Los ingenieros de la IAI, que controlaban y contemplaban el proceso de aterrizaje desde su base en Yehud (centro de Israel), comunicaron que la operación había fracasado, ante un público expectante.
"Si no lo consigues, lo pruebas otra vez", aseguró el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que se encontraba en la base aeroespacial, donde consoló a los ingenieros, que alegaron, con sentimientos encontrados de decepción y satisfacción, que pese a fracasar en el último momento era un logro que la aeronave hubiera llegado a estar tan cerca de la Luna.
El módulo lunar no tripulado fue puesta en órbita el 22 de febrero, en la primera misión israelí que se llevaba a cabo, y se trataba del primer viaje espacial de la historia sufragado enteramente por donaciones privadas y dedicado a fines educativos.
En caso de haber tocado la superficie del satélite, Israel se hubiera convertido en el cuarto país de la historia en conseguir este hito.
Si aterrizaba en la superficie lunar, la Beresheet se debía encargar de medir el campo magnético del satélite, enviar de manera simultánea imágenes y videos. Estaba equipado con cámaras, sensores magnéticos y transmisores para enviar la información a la Tierra.
También llevaba una cápsula del tiempo con archivos digitales del tamaño de una moneda, que incluía una Torá (Pentateuco, los primeros cinco libros de la Biblia), dibujos hechos por escolares israelíes, una copia del himno nacional y una bandera de Israel, así como literatura, fotos y canciones israelíes.
Los técnicos israelíes se mostraron contentos al lograr orbitar en torno al satélite, lo que convirtió a ese país en el séptimo del mundo en lograrlo.