Región:
EEUU
Categoría:
Política

La confesión del exabogado de Donald Trump reaviva el fantasma del impeachment en EE.UU.

  • El futuro de Trump dependerá del resultado que logren los republicanos en las elecciones legislativas de noviembre
    Especialistas consultados por el diario The Washington Post advirtieron que con estas pruebas podría impulsarse un juicio político El futuro de Trump dependerá del resultado que logren los republicanos en las elecciones legislativas de noviembre

El presidente de Estados Unidos fue implicado en una conspiración para cometer fraude electoral y dos de sus colaboradores más cercanos fueron señalados por la Justicia y podrían enfrentar penas de prisión por diferentes delitos, mientras que en Washington vuelven a hablar de la posibilidad de un impeachment contra el mandatario republicano.

En Nueva York , Michael Cohen, quien fue abogado de Trump durante una década, se declaró culpable de ocho cargos, incluido el de hacer contribuciones ilegales a la campaña electoral. El hombre, que una vez dijo que era tan leal al presidente que "recibiría un balazo" por él, lo señaló como un conspirador y admitió haber hecho pagos secretos antes de las elecciones, entre otros a la actriz porno Stormy Daniels, que dice haber tenido una aventura con Trump. Además, confesó ser culpable de cinco cargos de fraude fiscal y uno de fraude bancario.

En el marco de un acuerdo con la fiscalía, Cohen asimismo afirmó que actuó "en coordinación y bajo la dirección de un candidato a un cargo federal". "Tuve esta conducta con el propósito de influir en las elecciones", aseguró al juez.

Por otra parte, en Alexandria, cerca de Washington , un jurado halló al exjefe de campaña de Trump, Paul Manafort, culpable de ocho cargos, incluidos fraude bancario, evasión fiscal y omisión de declarar cuentas bancarias extranjeras.

La reacción desde el entorno del republicano fue escueta. Primero, la Casa Blanca se negó a hacer comentarios. Más tarde, en un comunicado a la prensa, el abogado de Trump, Rudolph Giuliani, dijo que "no hay acusaciones de ningún delito contra el presidente en los cargos presentados por el gobierno contra Cohen". Y después Trump lamentó el veredicto del jurado respecto de Manafort, pero también buscó distanciarse de quien jugó un papel decisivo para que obtuviera la nominación republicana en 2016.

Sin embargo estas dos situaciones podrían poner al presidente en riesgo legal.

Especialistas consultados por el diario The Washington Post advirtieron que con estas pruebas podría impulsarse un juicio político, aunque al mismo tiempo admitieron que probablemente no tendrá consecuencias legales para el presidente mientras esté en el cargo, dado que si bien una afirmación tan explosiva como la de Cohen sugeriría un caso criminal para cualquier funcionario, las interpretaciones legales de larga data del Departamento de Justicia indicarían que el jefe de Estado no puede ser acusado de un delito como este. La Constitución no permite la acusación penal a un presidente en funciones.

Asimismo, el panorama también resulta improbable dado que el Congreso cuenta con mayoría republicana, que difícilmente se decida a destituir a su presidente. La situación podría ser otra si el Parlamento pasa a manos demócratas en las próximas legislativas, que tendrán lugar el 6 de noviembre.

"Esto se está volviendo más y más serio, y va a ser cada vez más grave", dijo Jerrold Nadler, el principal demócrata en el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, de acuerdo con lo publicado por The New York Times. Consultado sobre la posibilidad de un impeachment, dijo que precisaba ver más evidencia y que es importante seguir los pasos de la investigación.

La Nación y The Washington Post