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Ceuta: crece el miedo, las denuncias de agresiones sexuales y el cruce de acusaciones políticas
Vecinos compran spray pimienta ante la escalada de inseguridad, mientras Vox y el PP hablan de "invasión" y el Gobierno español insiste en que la situación está bajo control.
Ceuta atraviesa sus horas más tensas en años. A la crisis migratoria que llevó a decenas de miles de personas a cruzar de forma irregular desde Marruecos en las últimas semanas se suma ahora un clima de temor generalizado entre los vecinos, denuncias de agresiones sexuales y una batalla política que ya cruza fronteras.
El miedo se instala en las calles
En comercios como Deportes Mendoza, uno de los más conocidos de la ciudad autónoma, se formaron listas de espera para comprar botes de spray pimienta ante el temor de los residentes a circular por la calle. La demanda no se limita a los aerosoles: también aumentó la venta de porras y otros elementos de defensa personal, y en algunos barrios periféricos como Loma Colmenar, Carmelitas o El Príncipe los vecinos se organizaron en grupos para salir a correr o hacer deporte acompañados, sin dejar a nadie solo. Según relató una vecina consultada por medios locales, la decisión responde a que no se sienten seguras, "especialmente las mujeres".
El temor no distingue edades ni orígenes: en distintos barrios, mujeres migrantes que llegaron a la ciudad bajaron de las zonas montañosas para pedir refugio a los vecinos ante el riesgo de pasar la noche a la intemperie, y comunidades como El Príncipe o Sidi Embarek montaron campamentos de auxilio para protegerlas.
Denuncias de agresiones sexuales
Uno de los focos más sensibles de la crisis son las denuncias de violencia sexual. Fuentes policiales consultadas por medios españoles hablan de al menos 15 casos de violaciones vinculadas a la llegada de migrantes, mientras que las autoridades sanitarias solo confirmaron oficialmente cinco. Ante la magnitud del temor, muchas ceutíes optaron por no salir solas: se organizan en grupos de WhatsApp para acompañarse a trabajar o pasear, y buscan a menores y mujeres que se refugian cerca de los patrulleros policiales apostados junto al centro de acogida de migrantes. Un portavoz del sindicato policial JUPOL remarcó que resulta prioritario proteger a las menores migrantes no acompañadas, por tratarse de víctimas especialmente vulnerables.
"Invasión" o crisis migratoria: la grieta política
El vocabulario se volvió parte central de la disputa. Vox fue el primero en calificar la llegada masiva como una "verdadera invasión" y reclamó el despliegue del Ejército, el cierre de la frontera y la expulsión de quienes ingresaron de forma irregular. Uno de sus diputados llegó a pedir "cazar" a los migrantes y devolverlos "uno por uno" a Marruecos, en declaraciones que generaron un fuerte rechazo. Esta vez, a diferencia de la crisis de 2021, también el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, endureció su discurso con expresiones como "España invadida", en lo que analistas atribuyen a la presión electoral de Vox.
El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, del PP, calificó lo ocurrido como una "vulneración y un ataque a la integridad española" y pidió la declaración de emergencia nacional, algo que el Gobierno central rechazó por motivos legales. Desde el propio PSOE ceutí, el vicepresidente segundo de la Asamblea, Melchor León, exigió la dimisión del delegado del Gobierno en la ciudad por su gestión de la crisis. Organizaciones y voces de izquierda, por su parte, rechazan el término "invasión" por considerarlo deshumanizante y advierten sobre el uso político del sufrimiento migrante.
La respuesta del Gobierno
El Ejecutivo de Pedro Sánchez desplegó unidades del Ejército en apoyo de la Guardia Civil y la Policía Nacional y reforzó los servicios de acogida, aunque descartó declarar la emergencia nacional. Según cifras oficiales, buena parte de los cerca de 50.000 migrantes que ingresaron ya fueron devueltos a Marruecos, mientras continúa la coordinación diplomática entre Madrid y Rabat para contener nuevas entradas, ante convocatorias detectadas en redes sociales para nuevos cruces masivos.
La situación en Ceuta permanece activa y en desarrollo, con la ciudad dividida entre el temor cotidiano de sus vecinos, las denuncias de violencia sobre las mujeres migrantes y una disputa política que crece al ritmo de la crisis humanitaria.