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Felipe VI tras la crisis migratoria: "El Estado debe proteger a ambas ciudades"
MADRID.– El rey Felipe VI expresó su "gran preocupación e indignación" por los graves acontecimientos registrados en los últimos días en Ceuta y, en menor medida, en Melilla, y sostuvo que el Estado español tiene la obligación de garantizar la seguridad de ambas ciudades autónomas, escenario de una de las crisis migratorias más delicadas de los últimos años.
A través de un comunicado difundido por la Casa del Rey, el monarca hizo un llamado a la unidad institucional y al respaldo de toda España hacia los habitantes de ambos enclaves situados en el norte de África.
"El Estado debe garantizar la seguridad de ambas ciudades y evitar que se repitan unos hechos que han provocado la triste y trágica pérdida de decenas de vidas", afirmó Felipe VI.
El Rey también destacó la necesidad de adoptar "todas aquellas medidas que transmitan de forma unida, clara y determinante a las poblaciones de Ceuta y Melilla el apoyo y cariño del resto de España", en un momento marcado por la tensión fronteriza y el impacto humanitario de los recientes episodios.
Contacto permanente con el Gobierno y la oposición
Desde el Palacio de La Zarzuela informaron que Felipe VI mantiene un seguimiento constante de la situación desde el inicio de la crisis. En los últimos días estuvo en contacto con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, así como con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, quien viajó a Ceuta para interiorizarse sobre el desarrollo de los acontecimientos y mantener reuniones con las autoridades locales.
Asimismo, el jefe del Estado conversó telefónicamente con los presidentes de las ciudades autónomas, Juan Jesús Vivas (Ceuta) y Juan José Imbroda (Melilla), a quienes transmitió un mensaje de respaldo institucional, fortaleza y solidaridad.
Una crisis que reabre el debate sobre la frontera sur de Europa
Los recientes incidentes en la frontera entre Marruecos y las ciudades españolas de Ceuta y Melilla han vuelto a poner en el centro del debate europeo la gestión de los flujos migratorios, la cooperación con Marruecos y la necesidad de reforzar los mecanismos de control fronterizo sin descuidar la protección de los derechos humanos.
La tragedia, que dejó decenas de fallecidos y numerosos heridos, provocó una fuerte conmoción tanto en España como en organismos internacionales, que reclamaron una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias en las que ocurrieron las muertes y determinar eventuales responsabilidades.
El Gobierno refuerza la coordinación
Mientras continúa el operativo de seguridad en la zona, el Gobierno español mantiene reuniones de coordinación con las autoridades de Ceuta y Melilla y con los cuerpos de seguridad del Estado para reforzar la vigilancia fronteriza y evitar nuevos intentos de ingreso masivo.
Las autoridades también trabajan en la asistencia humanitaria a las personas afectadas y en la cooperación diplomática con Marruecos, un socio clave para la gestión de la frontera exterior de la Unión Europea.
Las declaraciones de Felipe VI reflejan la preocupación institucional por una crisis que trasciende el ámbito migratorio y que vuelve a situar a Ceuta y Melilla como puntos estratégicos para la seguridad, la estabilidad regional y la política migratoria europea.