- Región:
- Argentina
- Categoría:
- Deportes
La Scaloneta volvió a casa: así fue el recibimiento a los subcampeones del mundo en Ezeiza
Con la tristeza de la final todavía a flor de piel, la Selección Argentina regresó al país este lunes tras la derrota 1-0 ante España en el Mundial 2026, y una multitud desafió la lluvia para recibir a los héroes que dieron pelea hasta el final. La delegación encabezada por Lionel Scaloni aterrizó en Buenos Aires luego de casi diez horas de vuelo, y miles de hinchas acompañaron la caravana hasta el predio de la AFA en un recibimiento multitudinario.
El vuelo AR1971 procedente de Nueva York tocó pista en Ezeiza cerca de las 18:00 con un operativo de seguridad especial. La nómina de retorno estuvo encabezada por el presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, el entrenador Lionel Scaloni y referentes como Nicolás Otamendi, Emiliano "Dibu" Martínez, Leandro Paredes, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico y Gonzalo Montiel, entre otros.
Sin embargo, la vuelta no fue completa: Enzo Fernández, Lautaro Martínez, Julián Álvarez, Gerónimo Rulli, Nicolás Paz, Cristian Romero, Nahuel Molina y Juan Musso viajaron directamente a Europa para sumarse a sus clubes. Y el capitán no fue la excepción a la regla del itinerario propio: Lionel Messi y Rodrigo De Paul partieron rumbo a Miami, dejando pendiente su reencuentro con la gente en suelo argentino.
La organización del recibimiento estuvo lejos de ser sencilla. La AFA confirmó que no habría caravana ni celebración masiva para los subcampeones, explicando que tras el esfuerzo de la competencia el grupo se dividió por cuestiones de logística y calendario, ya que algunos futbolistas partieron directamente desde Estados Unidos hacia sus clubes o su descanso. Pese al protocolo despojado de fiesta oficial, el afecto popular se impuso: el equipo tuvo una recepción protocolar en la pista, con el aliento de decenas de hinchas que se acercaron a las inmediaciones de la terminal.
Un detalle conmovedor se vivió horas antes en el aeropuerto: los familiares de los jugadores comenzaron a llegar a Ezeiza por la tarde, y la palabra que más se repitió entre padres, madres, hermanos y parejas fue "orgullo", aunque también hubo lugar para la tristeza, la emoción y algún destello de humor. Una segunda aeronave trajo a las familias de los jugadores, que aterrizaron más temprano y esperaron a sus seres queridos en el predio de la AFA.
Con el dolor de la final todavía fresco, la Scaloneta cerró así un capítulo agridulce: el subcampeonato del Mundial 2026 quedará en la historia como una gesta enorme, aunque incompleta, con el reencuentro más esperado —el de Messi con su gente— todavía por escribirse.