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Frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán: el estrecho de Ormuz sigue restringido y vuelve la tensión sobre el petróleo
El frágil alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán parece mantenerse por el momento, aunque la tensión continúa en Medio Oriente y el tránsito marítimo por el estratégico estrecho de Ormuz sigue fuertemente restringido.
Durante las últimas horas se reportaron menos ataques en la región, mientras Washington confirmó que una delegación estadounidense viajará este fin de semana a Pakistán para iniciar conversaciones destinadas a extender la tregua y evitar una escalada regional mayor.
Sin embargo, el acuerdo continúa siendo extremadamente delicado. Irán acusó a Israel de haber violado el alto el fuego luego de los bombardeos realizados el miércoles en Líbano y aseguró que, a raíz de ello, volvió a interrumpirse el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
Teherán sostiene que la reapertura total de esta vía marítima dependerá de que exista una mayor calma en toda la región.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es una de las rutas marítimas más importantes del mundo. Por allí circula cerca del 20% del petróleo global. Antes del conflicto atravesaban diariamente más de 100 embarcaciones, pero esta semana solo unas pocas lograron hacerlo.
De acuerdo con distintas agencias internacionales, Irán estaría permitiendo el paso de no más de 15 buques por día, una cifra muy inferior al tránsito habitual.
Más de 230 petroleros permanecen esperando autorización para cruzar, mientras miles de embarcaciones y casi 20.000 marineros continúan varados en el Golfo. Las grandes compañías navieras y las empresas petroleras todavía no retomaron la normalidad porque siguen existiendo dudas sobre los costos de los seguros, las garantías de seguridad y las reglas de navegación.
El petróleo vuelve a subir
La incertidumbre tuvo un impacto inmediato en los mercados energéticos. Tras el anuncio del alto el fuego, el precio del petróleo había bajado momentáneamente por debajo de los 95 dólares por barril. Sin embargo, a medida que crecieron las dudas sobre una reapertura efectiva del estrecho de Ormuz, los precios volvieron a subir.
Este jueves, el crudo Brent se acercó nuevamente a los 100 dólares por barril, mientras que el WTI, la referencia del petróleo estadounidense, también rondó los 100 dólares. A comienzos de la semana, ambos indicadores habían llegado a superar los 108 dólares.
Los analistas energéticos advierten que si el alto el fuego se rompe o si Irán continúa limitando el tránsito marítimo, el petróleo podría volver rápidamente a niveles superiores a los 110 dólares por barril.
Incluso algunos especialistas consideran que un cierre prolongado del estrecho de Ormuz podría llevar el precio del crudo hasta los 120 dólares o más, especialmente si continúan fuera de servicio parte de las instalaciones petroleras de la región.
Actualmente se estima que todavía hay más de 9 millones de barriles diarios de producción de Medio Oriente fuera del mercado.
Qué puede pasar con el precio de los combustibles
Una suba sostenida del petróleo suele trasladarse rápidamente al precio de la nafta, el gasoil y el combustible para aviones en todo el mundo.
En América Latina y Europa, donde muchos países dependen de la importación de petróleo o de combustibles refinados, un aumento prolongado del crudo podría generar nuevas presiones inflacionarias y encarecer el transporte en las próximas semanas.
El sector turístico también sigue de cerca la situación. Las aerolíneas, las compañías de cruceros y las empresas de transporte advierten que una escalada del conflicto podría traducirse en pasajes más caros y mayores costos operativos durante la segunda mitad del año.
Por el contrario, si las conversaciones entre Estados Unidos e Irán avanzan y el estrecho de Ormuz vuelve a operar con normalidad, el precio del petróleo podría estabilizarse e incluso volver a ubicarse por debajo de los 90 dólares por barril.
Los mercados internacionales siguen atentos a las conversaciones que comenzarán en Pakistán. Aunque el alto el fuego se mantenga, los expertos coinciden en que la normalización del tráfico marítimo y del suministro energético podría tardar varias semanas o incluso meses.