Región:
Estados Unidos
Categoría:
Sociedad

Envían paquetes con explosivos a Hillary Clinton, Obama y la CNN

  • La policía de EEUU ha interceptado otros dos paquetes-bomba enviados por correo a líderes políticos y personalidades públicas que se oponen a Donald Trump.
    El fiscal general con Obama, Eric Holder, congresista por Florida Debbie Wasserman Schultz, y el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, han recibido paquetes-bomba. La policía de EEUU ha interceptado otros dos paquetes-bomba enviados por correo a líderes políticos y personalidades públicas que se oponen a Donald Trump.

Hallan también un explosivo en la casa del magnate estadounidense George Soros.
El edificio de la CNN en Nueva York ha sido evacuado después de recibir un explosivo dirigido al ex director de la CIA
Se han detectado otros paquetes sospechosos en oficinas de otros miembros del Partido Demócrata en Florida, San Diego, Nueva York

La policía de EEUU ha interceptado otros dos paquetes-bomba enviados por correo a líderes políticos y personalidades públicas que se oponen a Donald Trump. El objetivo en esta ocasión ha sido la congresista demócrata por California Maxine Waters, un blanco frecuente de las críticas del ala más nacionalista del Partido Republicano.

Waters ha recibido dos de estos paquetes, de características muy similares a los que le han llegado a Bill y Hillary Clinton, Barack Obama, y la cadena de televisión CNN. Además, el fiscal general con Obama, Eric Holder, congresista por Florida Debbie Wasserman Schultz, y el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, han recibido paquetes-bomba. El lunes fue el financiero y filántropo George Soros, uno de los mayores donantes demócratas y un blanco constante de los ataques de la ultraderecha de EEUU, quien recibió el primer paquete con explosivos. Se busca además otro paquete que se sospecha iba dirigido al ex vicepresidente Joe Biden.

A falta de 12 días para unas elecciones legislativas en Estados Unidos que son, para los analistas, un referéndum sobre Donald Trump, la política de ese país se ha visto conmocionada por el envío de paquetes-bomba a personalidades y medios afines al Partido Demócrata como Barack Obama, la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, o a la cadena de televisión de noticias CNN.

Otro artefactos fue detectado el lunes en el domicilio del filántropo y financiero George Soros, conocido por su apoyo a la expansión de la democracia en las antiguas dictaduras comunistas del Este de Europa y a causas de la izquierda. Este jueves se ha conocido otra tanda de envíos de paquetes-bomba a otros políticos demócratas como el fiscal general con Obama, Eric Holder, el gobernador de Nueva York Andrew Cuomo y la congresista por Florida Debbie Wasserman Schultz.

Además, se investiga otro paquete que se sospecha iba destinado al ex vicepresidente Biden. En el caso de las residencias de los Clinton y los Obama, los paquetes-bomba han sido detectados por las fuerzas de seguridad que les brindan protección. En el caso de la CNN y Soros, la detección ha sido llevada a cabo por el personal que trabaja en la sede de la empresa de comunicación y en la mansión del multimillonario, famoso porque en 1992 sacó a la libra esterlina del Sistema Monetario Europeo en un ataque especulativo que le permitió ganar mil millones de dólares en una semana.

"Estoy cada día agradecida a las mujeres y los hombres del Servicio Secreto de Estados Unidos. Gracias", ha tuiteado Chelsea Clinton. En el mismo sentido se ha pronunciado su madre, la ex secretaria de Estado, que ha confirmado que la familia se encuentra bien y ha afirmado: "Vivimos tiempos preocupantes". "Son tiempos de profundas divisiones y tenemos que hacer todo lo que podamos para mantener nuestro país unido", ha continuado.

El hecho de que todos los que hayan recibido las cartas son enemigos políticos de Donald Trump ha encendido todavía más la tensión política de la primera potencia mundial en un momento en el que han votado ya cientos de miles de ciudadanos en los comicios legislativos. Es significativo el hecho de que la carta a la CNN estuviera dirigida en realidad a John Brennan, habitual colaborador de esa televisión y ex director de la CIA. Brennan es uno de los mayores críticos de Trump. Y, en respuesta a sus declaraciones contra el presidente, éste adoptó en agosto una medida sin precedentes, al prohibirle el acceso a información clasificada.

Fue un 'castigo' espectacular, porque en EEUU es tradicional que los ex altos cargos sigan recibiendo información secreta durante años después de dejar de trabajar para la Administración. Igualmente notable es el hecho de que, la persona o grupo que envió el paquete a los Clinton, los Obama, CNN y Soros , reclamara en éste que, en caso de que fuera rechazado por los destinatarios, fuera reenviado a la miembro de la Cámara de Representantes Debbie Wasserman Schultz.

 De nuevo, no parece una coincidencia. Wasserman Schultz es amiga personal de Hillary, y fue la presidenta del Comité Nacional Demócrata durante las primarias de 2016, en las que ese organismo fue acusado de tomar partido por Clinton frente a su rival de la izquierda del partido, Bernie Sanders. Las autoridades investigan los dos paquetes-bomba enviados a dos de las oficinas en Florida de Wasserman Schultz, quien tuvo que dimitir de su cargo en junio de 2016, después de que WikiLeaks, en una acción aparentemente dirigida por Rusia, publicara los correos electrónicos internos del Comité Nacional Demócrata en los que se demostraba que esa organización, teóricamente neutral, tenía un claro favoritismo hacia Clinton.

Así pues, parece que los objetivos eran, claramente, los rivales de Donald Trump. El presidente de EEUU ha reaccionado haciendo una llamada a la unidad y expresando su apoyo a los blancos de los ataques. En declaraciones ayer por la tarde, Trump dijo que "tenemos que llegar al final" de la investigación acerca de quién cometió los intentos de atentados, y que los estadounidenses "debemos unificarnos".

En un comunicado, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, condenó "los despreciables intentos de aterrorizar al presidente Obama, los Clinton, la secretaria de Estado Clinton y a otras figuras públicas".Las bombas parecen ser de fabricación casera y similares a la que fue enviada a George Soros, cuya organización para la promoción de la democracia, la Open Society Foundation ha sido expulsada de Hungría -el país en el que nació en 1930- por el Gobierno ultraderechista de Viktor Orban.En EEUU, Soros es la 'bestia negra' de la ultraderecha, que le acusa desde haber pagado la caravana de migrantes de Centroamérica hasta mantener redes de niños sometidos a esclavitud sexual o de haber sido un colaboracionista nazi, algo increíble porque Soros, que es judío, sobrevivió al Holocausto.Donald Trump ha acusado a Soros de pagar a manifestantes que se oponían al nombramiento del juez conservador Brett Kavanaugh al Supremo.

En Estados Unidos, se ha convertido en una acusación poco menos que rutinaria la de recibir dinero de Soros (esto se extiende a los corresponsales extranjeros en la sección de comentarios de los periódicos) cuando se hacen o dicen cosas desfavorables a Donald Trump.Evacuada la CNN y más paquetes sospechosos.

La carta dirigida a la CNN ha provocado que se evacuara la redacción de la cadena de Manhattan y que se cerrara toda la calle. Al lugar de los hechos han acudido los artificieros de la Policía y la operación, calificada como "acto de terrorismo", ha finalizado descartándose "amenazas específicas" en la ciudad.