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Asia
Categoría:
Política

Taiwán reafirma su soberanía en medio del cruce diplomático entre Japón y China por el Tratado de San Francisco

  • Taiwán reafirma su soberanía en medio del cruce diplomático entre Japón y China por el Tratado de San Francisco.
    Taiwán reafirma su soberanía en medio del cruce diplomático entre Japón y China por el Tratado de San Francisco.

Taipéi, 2 de diciembre de 2025 — El gobierno de Taiwán volvió a defender con firmeza su posición jurídica respecto al estatus de la isla, luego de que declaraciones cruzadas entre Japón y China reavivaran el debate sobre la validez y las implicancias del Tratado de San Francisco de 1951.

El Ministerio de Relaciones Exteriores (MOFA) reiteró que dicho tratado —firmado al término de la Segunda Guerra Mundial— obligó a Japón a renunciar a su soberanía sobre Taiwán, territorio que administró como colonia entre 1895 y 1945. Sin embargo, el documento no designó a ningún país como receptor de esa soberanía, un vacío histórico que continúa siendo fuente de interpretaciones contrapuestas.

Andrew Lee (李憲章), director del Departamento de Asuntos Jurídicos y Tratados del MOFA, recordó que la República de China (ROC) —nombre oficial de Taiwán— administra el territorio de manera ininterrumpida desde 1945, y subrayó que la isla nunca ha estado bajo el control de la República Popular China (RPC).

Sus declaraciones surgieron luego de que la primera ministra japonesa Sanae Takaichi afirmara que el tratado estableció la renuncia total de Japón a cualquier derecho sobre Taiwán, postura que generó críticas inmediatas desde Beijing. La vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, sostuvo que China “nunca ha aceptado” la validez jurídica del Tratado de San Francisco, ya que tanto la RPC como la ROC fueron excluidas de su firma en 1951.

Beijing también invocó el Comunicado Conjunto sino-japonés de 1972, señalando que Japón “comprende y respeta” la posición china de que Taiwán forma parte de la RPC. Sin embargo, especialistas recuerdan que el texto no implica un reconocimiento explícito de soberanía, sino que simplemente registra la existencia de la postura china.

Para Taiwán, este matiz es crucial. El MOFA insiste en que ningún documento internacional posterior ha transferido legalmente la soberanía de la isla a Beijing, y reafirma que la realidad política, histórica y administrativa respalda su posición: un gobierno propio, instituciones consolidadas y una identidad democrática ampliamente reconocida por la comunidad internacional.

En un escenario geopolítico cada vez más complejo en Asia-Pacífico, la aclaración de Taipéi busca evitar que las interpretaciones de terceros países erosionen su legitimidad. Con Japón y China enfrentados por la lectura del tratado, Taiwán recalca que el pueblo taiwanés es el único que puede decidir su futuro, un mensaje que hoy resuena con particular fuerza.