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Honduras elige a su próximo presidente entre tres modelos de país: continuismo oficialista, proyecto neoliberal y propuesta antisistema
Honduras se prepara para una de las elecciones más determinantes de su historia reciente. Más de 6,3 millones de ciudadanos están llamados a votar este 30 de noviembre, en un clima marcado por acusaciones cruzadas de fraude, un fuerte desgaste institucional y una profunda demanda social por seguridad, empleo y transparencia. Las encuestas perfilan tres candidaturas competitivas: Rixi Moncada, representante del oficialismo progresista; Nasry Asfura, referente conservadora; y Salvador Nasralla, figura mediática que encarna un proyecto centrista y antisistema.
El próximo presidente deberá enfrentar una economía de crecimiento moderado, inflación cercana al 5%, alta dependencia de remesas y una deuda pública superior a los 18.000 millones de dólares. A esto se suma una pobreza extendida, la informalidad laboral y una ciudadanía cada vez más escéptica sobre la capacidad del Estado para garantizar seguridad y combatir la corrupción.
Rixi Moncada: continuidad del proyecto progresista de Xiomara Castro
Rixi Moncada, abogada, docente y actual figura de peso dentro del gobierno de Xiomara Castro, representa la apuesta por el continuismo. Su trayectoria incluye roles clave en las áreas de energía, Hacienda y Defensa, además de su vínculo político con el expresidente Manuel Zelaya.
Moncada asegura que Honduras debe romper con el “modelo neoliberal controlado por 25 grupos económicos” y propone una Ley de Justicia Tributaria para aumentar la contribución de los sectores de mayores ingresos. Su plan económico se enfoca en créditos blandos —por debajo del 5%— para productores, mujeres y jóvenes; el fortalecimiento de empresas públicas estratégicas; y reformas judiciales profundas para “democratizar la economía y combatir la corrupción sin miedo”.
Nasry Asfura: la apuesta conservadora con apoyo de Donald Trump
Empresario de la construcción y dos veces alcalde del Distrito Central, Nasry Asfura llega como el principal candidato de la oposición. Su gestión municipal, marcada por obras viales, le dio popularidad y el apodo de “Papi, a la orden”.
Asfura promueve un enfoque neoliberal y proempresa, con fuerte participación de alianzas público-privadas y un ambicioso plan para construir 550.000 viviendas de interés social en diez años. En seguridad, propone reforzar organismos de investigación y combatir la extorsión y el crimen organizado. Su campaña tomó proyección internacional tras recibir el respaldo explícito de Donald Trump, quien lo elogió como “defensor de la democracia”.
Salvador Nasralla: el outsider que vuelve a intentarlo
Con más de 40 años en televisión, Salvador Nasralla enfrenta su tercera carrera presidencial, esta vez con el Partido Liberal. Su discurso apela directamente al hartazgo ciudadano y promete una Comisión Internacional contra la Corrupción, inspirada en el modelo CICIG de Guatemala.
Sus propuestas económicas incluyen atraer inversión, reducir burocracia, modernizar infraestructura y reactivar la agricultura para recuperar soberanía alimentaria. En política exterior, sostiene una postura firme contra el régimen de Nicolás Maduro y promete romper relaciones con Venezuela si no se produce una transición democrática.
Una elección bajo sospecha
El clima electoral se tensionó aún más tras la filtración de 26 audios que, según el Ministerio Público, evidencian un intento de manipulación electoral desde sectores de la oposición. El recuerdo del polémico conteo de 2017 —que derivó en violencia y 23 muertes— sigue presente en la memoria colectiva.
Honduras llega a esta elección con un desafío mayor: elegir no solo un presidente, sino también un rumbo político y económico para los próximos años, en un país que busca estabilidad, justicia y oportunidades.