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Trump amenaza con una operación militar contra Colombia tras ataque a Venezuela
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a tensar el tablero geopolítico del hemisferio occidental al amenazar con una eventual acción militar contra Colombia, en declaraciones realizadas el domingo a periodistas a bordo del Air Force One, apenas un día después de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense.
“Me suena bien”, respondió Trump cuando fue consultado sobre la posibilidad de una acción militar contra el gobierno colombiano, al tiempo que lanzó duras acusaciones contra el presidente Gustavo Petro, a quien calificó como “un hombre enfermo” y vinculó directamente con la producción y exportación de cocaína hacia Estados Unidos.
“Colombia también está muy enferma, gobernada por un hombre enfermo, a quien le gusta producir cocaína y venderla a Estados Unidos, y no va a seguir haciéndolo por mucho tiempo”, afirmó Trump, generando una inmediata y airada reacción desde Bogotá.
Las declaraciones se produjeron en un contexto de máxima tensión regional, tras la captura de Maduro en Caracas durante una redada en la madrugada del sábado y su traslado a Nueva York, donde deberá enfrentar cargos federales por tráfico de drogas. El operativo marcó un punto de inflexión en la política exterior estadounidense hacia América Latina.
Groenlandia, Cuba y una estrategia hemisférica más agresiva
Lejos de limitarse a Sudamérica, Trump también reavivó su interés en Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa, argumentando razones de seguridad nacional. Según el mandatario, la isla es actualmente un espacio estratégico donde operan buques rusos y chinos.
“Groenlandia está cubierta de barcos rusos y chinos. La necesitamos desde el punto de vista de la seguridad nacional, y Dinamarca no va a poder hacerlo”, sostuvo Trump durante el vuelo de regreso a Washington desde Florida.
Consultado por The Atlantic sobre si la operación militar en Venezuela podría anticipar un movimiento similar en Groenlandia, Trump fue ambiguo: “Ellos tendrán que verlo por sí mismos. Realmente no lo sé”.
En paralelo, el secretario de Estado Marco Rubio elevó la presión sobre Cuba, al advertir que el gobierno comunista de la isla “está en serios problemas”, reforzando la percepción de que la administración estadounidense busca redefinir el equilibrio de poder en el hemisferio.
¿Quién sigue?
Las declaraciones combinadas de Trump y Rubio dejaron en claro que Washington está dispuesto a asumir un rol mucho más expansivo y confrontativo en la región, generando inquietud tanto entre aliados históricos como entre gobiernos adversarios.
Con amenazas veladas, referencias explícitas a la Doctrina Monroe y al Corolario Roosevelt —utilizado históricamente para justificar intervenciones estadounidenses en América Latina—, Trump volvió a invocar una visión de supremacía hemisférica que recuerda a los momentos más duros del intervencionismo del siglo XX.
El propio presidente ironizó sobre esta postura al señalar que algunos ya llaman a esta reinterpretación la “Doctrina Don-roe”, en alusión a su apellido.
Tras la caída de Maduro, el mensaje de Washington parece inequívoco: Estados Unidos está dispuesto a redibujar las reglas del juego en el hemisferio occidental, una estrategia que abre una pregunta inquietante en cancillerías de todo el mundo: ¿quién será el próximo objetivo?