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Categoría:
Política

Shizo Abe busca disipar diferencias entre Washington y Tokio

El primer ministro japonés, Shinzo Abe, se reunirá mañana por primera vez con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, Tras su encuentro inicial en Washington, ambos tienen previsto viajar a un complejo turístico propiedad de Trump en Florida.

El portavoz de Abe, Yoshihide Suga, incidió que el jefe del ejecutivo nipon considera "extremadamente importante establecer una relación personal de confianza" con Trump, la oposición japonesa cuestionado esta actitud del primer ministro y el mismo silencio que mantuvo respecto a las medidas contrarias a la inmigración adoptadas por su homólogo, frente a las críticas que expresaron muchos líderes mundiales. La nación asiática llega con una propuesta en la que empresas niponas y entidades oficiales invertirían hasta casi 400.000 millones de dólares en EEUU lo que según Tokio podría generar cerca de 700.000 miles de puestos de trabajo en ese país intentando así amortiguar las críticas que el nuevo mandatario estadounidense había lanzado contra las prácticas comerciales y monetarias de la nación asiática. Japón fue el segundo país con un mayor superávit comercial con EEUU tras China en 2016, superando el tercer puesto que ocupaba el año anterior, lo que le coloca en una incómoda posición frente a Trump, que considera una prioridad reducir ese déficit y promover el consumo de productos propios bajo la consigna de "America Primero"
Abe quiere asegurar un acuerdo comercial bilateral con Estados Unidos para reemplazar el Acuerdo Transpacífico de libre comercio que Trump rechazó. Trump nombró a Japón junto con China y México como países que se benefician injustamente de políticas comerciales que causaron un déficit comercial para Estados Unidos y ha acusado a Tokio de devaluar inapropiadamente su moneda para impulsar las exportaciones. En una reciente intervención en el parlamento local, Abe aclaró que quería "hablar con el presidente Trump sobre la contribución que podemos hacer para crear empleo (en EEUU)". "Quiero explicar claramente que no se trata de que un lado se está beneficiando, sino que los dos se están beneficiando. Los dos ganamos", añadió. Tokio pretende evitar que el dirigente estadounidense se inspire en el ideario proteccionista. La Casa Blanca acaba de imponer unos aranceles del 100 por 100 a los fabricantes de computadoras, pantallas de televisión y herramientas mecánicas procedentes de la nación asiática, a las que acusaba de vender sus productos a bajo precio e impedir la competencia de sus homólogas norteamericanas en su territorio.
Después de que el viaje a Japón del secretario de Defensa James Mattis disipara en gran medida las dudas generadas por Trump en torno a la alianza militar de ambos países, Abe acude a Washington. Durante la campaña electoral, Trump se quejó en varias ocasiones del coste del despliegue militar que mantiene EEUU en Japón en base al acuerdo bilateral firmado en 1960."Por supuesto que tendrían que asumir todos los gastos. ¿Por qué tenemos que pagar nosotros? No podemos ir por ahí subvencionando a Japón, que es un gigante económico", declaró el entonces aspirante en mayo del año pasado.Tokio mantiene que la contribución japonesa a la presencia del contingente militar norteamericano no sólo es adecuada sino superior a la que realizan otras naciones en situación similar como Corea del Sur o Alemania.
El primer ministro japonés, Shinzo Abe, continuará buscando vínculos más estrechos con Estados Unidos en seguridad y comercio y nutriendo una relación personal con el presidente Donald Trump cuando ambos líderes se reúnan por segunda vez el viernes, en Washington.