Región:
Europa
Categoría:
Política

Inmigración y Trump, temas que ocupan a los lideres de la UE

Líderes de la Unión Europea acordaron este viernes en una cumbre informal en La Valeta, Malta, un programa de diez puntos para frenar la llegada de barcos de inmigrantes provenientes de África. Pero parece que Donald Trump es y será el tema predominante.

El programa acordado por los países de la UE este viernes prevé una mayor cooperación con Libia, nación norafricana que se encuentra inmersa desde hace años en una guerra civil, al ser considerado el principal país de tránsito para inmigrantes que llegan de África a Europa cruzando el Mediterráneo. El enfoque principal se encuentra en cerrar la ruta del Mediterráneo central, para ello buscarán formar y equipar a la Guardia Costera libia para que logre interceptar bandas de traficantes de personas. Tan sólo el año pasado unas 180.000 personas llegaron a Europa por esta vía. Otras miles murieron en el camino porque sus embarcaciones naufragaron.
¿Cómo cortar drásticamente la llegada de lo que califican como "emigrantes económicos" a Europa? Si bien fue unos de los pilares de la reunión llevada a cabo hoy la agenda también contiene un debate profundo sobre el futuro de la Unión tras el Brexit, los preparativos para la Cumbre del próximo 25 de marzo en Italia para conmemorar el 60 aniversario de la firma del Tratado de Roma y, el punto más dificil, como contrarestar el tono agresivo y nihilista de un presidente que critica abiertamente a sus amigos, cuelga el teléfono a sus socios más cercanos, celebra la ruptura de la Unión y se plantea elegir como enviado en Bruselas a un economista que compara a la UE con la URSS y ante el que el Parlamento Europeo se plantó esta misma semana. Donald Trump se ha mostrado ante la Eurocámara con un mensaje político claro y contundente. En Malta, y ahora más que nunca antes en la historia del organismo europeo, los líderes debrán buscar una posición común, reaccionar de forma conjunta, con una única voz, un solo discurso mostrando unidad: bajar el tono, no buscar pelea y tratar un acercamiento progresivo.
La cita en La Valeta es la primera vez desde la jura del nuevo presidente estadounidense en la que todos se van a ver las caras. Y como reconoce todo el mundo en Bruselas, las conversaciones no oficiales las va a monopolizar Trump. Europa está todavía aturdida: el conflicto migratorio, Brexit, la guerra en Siria, el avance de ISIS y la amenza terrorista, el avance de la ultradereha tanto en Francia como en Alemania y Donald Trump. Otra parte de la sesión ha sido dedida a preparar la Cumbre de Roma del próximo 25 de marzo. Allí tendrán oportunidad de intentar prever cómo será la UE a corto y medio plazo. Tras el referéndum británico de junio pasado las capitales, lideradas por Alemania, llegaron a la conclusión de que no era momento de más integración y "más Europa". Que era preciso pensar porque ese impulso europeísta parece estar en caída libre, sobre todo esperando elecciones decisivas en Holanda, Francia, Alemania y probablemente Italia en los próximos ocho o nueve meses.
Para Merkel, canciller de Alemania, que en los últimos días fue blanco de los ataques de Trump, "habrá cosas que la UE y Estados Unidos puedan seguir haciendo juntos, como la lucha contra el terrorismo internacional; y habrá también tareas que en el futuro tendremos que hacer en solitario, como invertir más en defensa, apostar por los acuerdos comerciales internacionales o cooperar más con África y las zonas de origen de refugiados e inmigrantes". El pragmatismo parece imponerse. Se cierran así, al menos por el momento, unos días en los que parecía posible una defensa más aguerrida de los intereses y principios comunes.