Región:
América
Categoría:
Política

Trump despidió a la fiscal que lo desafió

Sally Yates, la fiscal que desafió a Trump, sufrió la reacción de la Casa Blanca reaccionó, fue removida de su cargo por enfrentarse al veto migratorio.

Yates fue nombrada fiscal general del Estado en 2015 convirtiéndose en la número dos del Departamento de Justicia del Gobierno de Barack Obama. La carta que escribió este lunes la letrada a los abogados del Estado para que no defendieran en las cortes el decreto migratorio firmado por Donald Trump, la polémica suspensión por 120 días de ingreso a Estados Unidos de inmigrantes procedentes de siete países de mayoría musulmana, le costó el despido inmediato. El Gobierno de Trump finalizó fin así sus 27 años de servicio de la Fiscalía.

Según se lee en la web oficial del Departamento de Justicia: "Yates centró sus esfuerzos en fortalecer la seguridad pública, reformar el sistema de justicia penal, y mejorar el sistema penitenciario". Sus tareas diarias incluían también dirigir a los empleados del Departamento que ahora estarán bajo las ordenes de Dana Boente, nombrada como fiscal en funciones hasta que el polémico candidato elegido por Trump, Jeff Sessions, sea confirmado.

El comunicado de la Casa Blanca la criticó por ser "débil en las fronteras y muy débil en inmigración legal". Trump nombró en su reemplazo a Boente, fiscal del distrito este de Virginia, hasta que Sessions sea confirmado. Boente dijo sentirse honrada de servir a Trump como fiscal general interina y que "defenderá y hará cumplir las leyes de nuestro país para asegurar que nuestro pueblo y nuestra nación estén protegidas".

En 1989, Yates fue nombrada número dos de la Fiscalía del Estado de Georgia, al sureste del país. Seis años después fue la encargada de dirigir la acusación contra Eric Rudolph, el extremista cristiano que mató a una persona y dejó más de cien heridos en el atentado de los Juegos Olímpicos de Atlanta.

Casada y madre de dos hijos, Yates formaba parte del círculo de asesores más cercanos al ex fiscal general Eric Holder (2009-2015) y su nombramiento obtuvo el apoyo casi unánime del Senado. El único en votar en su contra fue el senador por Alabama Jeff Sessions. Yates se encargó de supervisar una iniciativa de la Casa Blanca que conmutó las penas de más de mil detenidos condenados por delitos no violentos.