Región:
América
Categoría:
Política

La oposición llama a una marcha el miércoles para "tomar Venezuela"

La oposición ha pasado a la ofensiva total y ha animado al pueblo a salir a las calles el próximo miércoles “para recuperar el hilo constitucional, que quedó interrumpido con la suspensión del Revocatorio”

Capriles ha calificado de “golpe de Estado una serie de decisiones judiciales adoptadas por tribunales de provincia llevaran al Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por el oficialismo, a suspender la recolección del 20% de firmas del padrón electoral, prevista para la próxima semana como última etapa para convocar a un referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.

La oposición ha pasado a la ofensiva total y ha animado al pueblo a salir a las calles el próximo miércoles “para recuperar el hilo constitucional, que quedó interrumpido con la suspensión del Revocatorio”. Capriles ha asegurado que se tratará de “una toma de Venezuela” en la que “nos movilizaremos a donde haya que movilizarse”, insinuando que podrían llegar a la sede de la presidencia, en el centro histórico.

El excandidato presidencial espera que las fuerzas armadas respalden todas las acciones que se llevaran a cabo la semana que viene. “Esta es una situación que no queríamos”, ha asegurado, “pero ser pacífico no es lo mismo que ser pendejo”.

Capriles adelantó que la Asamblea Nacional (AN), dominada por la oposición, celebrará este domingo una sesión extraordinaria en la que se evaluará el “abandono del cargo” en que habría incurrido Maduro. Con esto se refería a la repentina gira de Maduro por naciones petroleras de Asia Central y Oriente Próximo el pasado jueves, justo cuando tenía lugar la embestida gubernamental contra el proceso revocatorio. Maduro no solicitó permiso al Parlamento para el viaje.

Henry Ramos Allup, presidente de la AN, ha asegurado en una rueda de prensa que la agenda de la sesión también incluirá “algunos temas que no habíamos querido considerar”, refiriéndose a la posible doble nacionalidad de Maduro, un punto avivado desde 2013 por la oposición más radical. La Constitución vigente exige que el presidente de la República sea venezolano de nacimiento, algo que Maduro no cumpliría de confirmarse los rumores.