Región:
Argentina
Categoría:
Sociedad

A 40 años del golpe

El 24 de marzo de 1976 no fue un día más, a las 2.30 de la madrugada y luego de detener a la presidenta constitucional Isabel Martínez de Perón y trasladarla a Neuquén comenzaba una etapa oscura de la Argentina

En la madrugada de aquel 24 de marzo el país todo se convirtió en "teatro de operaciones" de las Fuerzas Armadas, interviniendo radios y canales de televisión, y acallando en general todo aquello que no fuera lo que la Junta Militar permitiera decir.

El debilitado Gobierno de la viuda de Perón, cayó con el visto bueno de parte de la sociedad civil.

Los decretos que Isabel firmó en febrero de 1975 y los posteriores que senador Ítalo Luder, entonces presidente interino, firmó en octubre (decretos 2770 al 2772 ) en los que se legalizaba la participación de las FFAA para “aniquilar el accionar de los elementos subversivos en todo el territorio nacional” para acabar con la guerrilla, fueron la justificación que utilizaron los militares para una acción represiva que luego extenderlo a los movimientos sociales de base, a políticos, a las fábricas de donde desaparecieron comisiones internas enteras, y a sectores de la iglesia que cumplían trabajo social, entre otros.

Con el transcurso de los días se fue conformando un esquema represivo que, bajo la máscara de la denominación de Proceso de Reorganización Nacional, se intentó ocultar ante el país y el mundo, desatando la más sangrienta y feroz dictadura que haya conocido la Argentina, con un saldo que los organismos de Derechos Humanos estiman en 30 mil personas desaparecidas o asesinadas.

La insoportable carga religiosa de matar, y la condena que habían recibido los fusilamientos en el estadio Nacional de Santiago puso a los militares argentinos ante una disyuntiva sobre qué hacer con sus víctimas, a las que torturaban en muchos casos hasta la muerte.

Fue así que llegaron a idear la figura del desaparecido, con la que aludían al ya tristemente célebre limbo del que habló Videla: "-Son eso, ni vivos ni muertos", dijo ante la prensa internacional.

"Se comunica a la población que, a partir de la fecha, el país se encuentra bajo el control operacional de la junta de Comandantes Generales de las Fuerzas Armadas. Se recomienda a todos los habitantes el estricto acatamiento a las disposiciones y directivas que emanen de autoridad militar, de seguridad o policial, así como extremar el cuidado en evitar acciones y actitudes individuales o de grupo que puedan exigir la intervención drástica del personal en operaciones". Con estas palabras hace 40 años la Argentina ingresaba en el período más oscuro de su historia.