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Política

Para Siria las elecciones no son una prioridad

Ese criterio choca con la opinión de países como Estados Unidos, Francia o Arabia Saudí, que piensan que una solución política para el conflicto armado sirio no puede incluir a Al Asad

El régimen sirio dejó bien claro que convocar a su pueblo a las urnas no está entre sus prioridades y que cualquier acción armada extranjera contra grupos terroristas en Siria debe ser coordinada con su Ejército.

Walid al Mualem, que ha estado al frente de la diplomacia siria desde hace casi una década, dejó sentados esos principios al participar hoy en el debate de alto nivel de la Asamblea General de la ONU, en la penúltima jornada de las sesiones.

“Siria no puede implementar ninguna medida política democrática vinculada con elecciones, una Constitución o similar, mientras el terrorismo esté atacando y amenace la vida de civiles inocentes en el país”, afirmó Al Mualem.
“¿Cómo podemos pedir al pueblo sirio que se dirija a las urnas mientras no está seguro en sus calles y dentro de sus casas?”, insistió el ministro.

El conflicto de Siria, que estalló en 2011 al calor de la llamada “primavera árabe”, ha ocupado gran parte de los debates de este año de la Asamblea General, tanto por el elevado número de víctimas como por las consecuencias que está generando.

Ya son un cuarto de millón de personas las que han muerto por esa guerra y por las acciones de grupos terroristas que han aprovechado el caos, y unos 12 millones de sirios han tenido que abandonar sus hogares para escapar a la vorágine de violencia.

Aunque la “primavera árabe” terminó con dictadores como el libio Muamar el Gadafi o el egipcio Hosni Mubarak, Bachar al Asad se mantiene en Siria, con parte de su territorio ocupado por extremistas islámicos o grupos armados de la oposición.

Al Mualem, en su discurso, dejó abierta la puerta del diálogo, pero con las condiciones que ha venido manteniendo Damasco: que sea conducido por sirios, sin interferencias externas y preservando las instituciones actuales.

Ese criterio choca con la opinión de países como Estados Unidos, Francia o Arabia Saudí, que piensan que una solución política para el conflicto armado sirio no puede incluir a Al Asad.

El veterano diplomático sirio también dejó claro que ese diálogo, que próximamente puede reanudarse en Ginebra, no debe servir a grupos opositores para que “obtengan a través de la política lo que no pueden conseguir en el campo de batalla”.

Al Bachar tiene entre sus principales aliados a Rusia, que el miércoles pasado lanzó una serie de ataques aéreos contra posiciones del extremismo islámico, a petición del régimen sirio y que han despertado recelos de Estados Unidos y la oposición siria moderada.

Al Mualem insistió en que esa intervención extranjera fue concertada con el régimen sirio y sólo busca apoyar a su Ejército “para combatir el terrorismo”, en el que Siria puede llegar a incluir a los grupos moderados de la oposición armada.