Región:
América
Categoría:
Política

Santos pone condiciones para reunirse con Maduro

"Le quiero decir al presidente Maduro que estoy dispuesto a reunirme pero que los colombianos necesitan que se les respeten sus derechos fundamentales"

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dijo estar "dispuesto" a reunirse con su homólogo de Venezuela, Nicolás Maduro, para tratar la crisis fronteriza que ha tensado las relaciones bilaterales desde hace tres semanas, aunque con "algunas condiciones" de carácter humanitario.

"Le quiero decir al presidente Maduro que estoy dispuesto a reunirme pero que los colombianos necesitan que se les respeten sus derechos fundamentales", afirmó el mandatario en un discurso televisado desde el municipio de Santa Fe de Antioquia, noroeste del país.

Entre las "condiciones" que Santos impuso para reunirse con Maduro está permitir un "corredor humanitario" para que más de 2.000 niños que se encuentran en el lado venezolano de la frontera "puedan asistir al colegio en Colombia", pese al cierre de varios pasos limítrofes decretado por Caracas.

Además, el jefe de Estado colombiano pidió autorización a Maduro para que 15 camiones puedan ingresar desde la ciudad fronteriza de Cúcuta y recuperar las pertenencias de los más de 1.300 colombianos que han sido deportados en el marco de esta crisis.

La última condición para el diálogo es que las autoridades venezolanas "cumplan con los protocolos mínimos y no maltraten a los colombianos que van a ser deportados de Venezuela".

Si esas "condiciones mínimas humanitarias se cumplen, yo me siento a arreglar este problema", agregó Santos. "Le aseguro, presidente Maduro, que lo podemos arreglar", insistió.

La crisis comenzó el 19 de agosto con el cierre de parte de la frontera decretado por Maduro en el estado Táchira, limítrofe con el departamento colombiano de Norte de Santander, tras un ataque a militares venezolanos durante una operación anticontrabando, que el mandatario atribuyó a "paramilitares colombianos".

La tensión aumentó hace una semana, cuando ambos países llamaron a consultas a sus embajadores en medio de denuncias de violaciones a los derechos humanos de los damnificados, que suman más de 11.000 entre quienes han sido deportados y quienes han huido de Venezuela por temor a serlo.