Región:
América
Categoría:
Sociedad

Matan a tiros a 2 periodistas mientras hacían una entrevista en vivo

La periodista Alison Parker y el camarógrafo Adam Ward, de la emisora WDBJ-TV de Roanoke, fallecieron por los disparos de un ex compañero identificado como Vester Flanagan, quien se suicido luego de una persecución policial

En Estados Unidos, dos periodistas de televisión fueron asesinados balazos mientras realizaban una entrevista en vivo. El hecho ocurrió en Virginia y el autor de los disparos fue un ex compañero, que terminó suicidándose en medio de una espectacular persecución policial.

El crimen tuvo lugar en medio de una entrevista en vivo en Roanoke, al suroeste de Washington, lo que causó un impacto tanto en el personal del canal que estaba transmitiendo, como en la sorprendida audiencia que no entendía qué estaba sucediendo.

Una de las víctimas es la periodista Alison Parker, de 24 años, y la otra el camarógrafo que estaba tomando junto a ella, Adam Ward, de 27. Ambos pertenecían al canal WDBJ, de la cadena CBS. El atacante fue identificado como Vester Flanagan, de 41 años, quien había sido despedido hace poco más de un año del mismo canal.

En principio las autoridades no encuentran una motivación concreta para este crimen, aunque no descartan que el asesino haya reaccionado violentamente al considerar que había sido discriminado racialmente. En su cuenta de Twitter, Flanagan escribió que había presentado una queja de discriminación laboral y que Parker había hecho “comentarios racistas” sobre él. También sugirió que el camarógrafo, Ward, habló mal de él ante el Departamento de Recursos Humanos del canal.

El ataque se produjo 15 minutos antes de las 7 de la mañana, cuando Parker estaba entrevistando en directo a Vicki Gardner, titular de la Cámara de Comercio de Smith Mountain Lake, un centro turístico en el poblado rural de Moneta. Gardner también recibió un balazo, pero sobrevivió y está fuera de peligro.

En medio de la entrevista se escucharon varios disparos y se ve a Alison gritar y salir corriendo desesperada. La cámara cae al piso y filma las piernas del agresor, que mata a la periodista fuera de cuadro. En el último segundo el camarógrafo logra grabar la cara de su asesino. En total se escucharon ocho disparos.

Tras el tiroteo las imágenes vuelven al piso del estudio del canal, para mostrar a una perpleja conductora del noticiero, qué no sabe qué explicación darle a la audiencia. Sólo atinó a decir: “No estoy segura de qué ocurrió”. La novia de Ward, Melissa Ott, productora en el canal, se encontraba en la sala de control cuando tuvo lugar el tiroteo, y presenció todo.

Flanagan, por su parte, también grabó gran parte de la escena con una cámara propia, y más tarde subió el video a Internet. Allí se puede ver cómo se acerca a los periodistas por detrás, e inclusive cómo le apunta y dispara sobre la entrevistadora.

Después de los asesinatos Flanagan huyó en su auto. En un estacionamiento cambió de vehículo y se subió a otro que había alquilado previamente. Pero la policía ya había montado un enorme operativo. La persecución se prolongó por cinco horas y obligó a cerrar las escuelas del área y a poner a la población en máxima alerta.

Sobre el tramo final de la persecución su auto salió de la ruta y se estrelló. Cuando la policía se acercó al vehículo lo encontró agonizante. Se había disparado en un intento de suicidio. Inmediatamente fue trasladado al hospital, pero a los pocos minutos murió.