Región:
Argentina
Categoría:
Turismo

Más de 300.000 personas celebraron el carnaval en la Quebrada de Humahuaca

Región:
Argentina
Categoría:
Turismo
Autor/es:
Por Verónica Janowicz
Fecha de publicación:
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Los deseos reprimidos se liberan y durante el festejo se permite tomar mucho alcohol, no trabajar y hacer todo lo que se desee, ya que los preceptos morales son dejados a un lado

Llegamos a Humahuaca con toda la expectativa de vivir el carnaval de Argentina más conocido en el mundo por su festejos tradicionales vinculados a la Pachamama
Comienza con el desentierro del diablo el día 14 de febrero y termina el 9 de marzo cuando se lo vuelve a enterrar. Tuvimos que reservar hotel con más de 4 meses de anticipación por la gran cantidad de turistas extranjeros y así y todo, no conseguimos lugar en Humahuaca sino que tuvimos que parar en Tilcara. Uno de los pueblitos más cercanos de la provincia de Jujuy.
Al bajar del micro con nuestros bolsos y campera en mano porque a pesar de que es verano a la noche refresca , el chofer nos recibe con un inesperado baldazo de agua. Y así hizo con todos los pasajeros. Las risas, la sorpresa y hasta quizá algún enojo inició nuestro increíble viaje por el carnaval del "vale todo", en donde el pueblo completo festeja sin parar durante 24 hs con pomos, talco y papelitos de colores.
El Carnaval de la Quebrada de Humahuaca es una mezcla de la celebración introducida por los españoles durante la conquista de América y los cultos de los pueblos originarios en el cual se combinan los festejos típicos con diferentes rituales en honor a la tierra Pachamama.
La tradicional fiesta se inicia en cada comunidad con el desentierro del diablo, llamado Coludo o Pujllay. En las zonas más altas del pueblo se hace un apachetan que son piedras blanca amontonadas en forma de montañita que se colocan en el mismo lugar donde se enterró al diablo (un muñeco de trapo) en el ritual final del último carnaval. Los deseos reprimidos se liberan y durante el festejo se permite tomar mucho alcohol, no trabajar y hacer todo lo que se desee, ya que los preceptos morales son dejados a un lado.
De hecho nos cuenta el dueño de uno de los primeros hoteles del lugar, que 9 meses después de los festejos los hospitales cercanos no dan abasto por la cantidad de nacimientos que se producen.
Una vez desenterrado "el diablo" se tiran bombas de estruendo y la comparsa comienza a descender a los pueblos bailando al ritmo de músicas tradicionales como el carnavalito jujeño.
Este festejo es tan valorado por los turistas extranjeros que hasta se armaron su propia comparsa, la cual cada año es más numerosa .
Las mismas llevan un estandarte que las identifican y cantando coplas recorren las calles del pueblo, donde en diferentes casas son invitados a beber. Muchos llevan instrumentos y las mujeres solteras son obligadas a colocarse una ramita de albahaca en el cabello para distinguirse de las ya comprometidas.
Después de desfilar por las calles de los pueblos, las murgas se reúnen en puntos determinados, denominados "fortín" donde se arman peñas con música y baile hasta el amanecer.
El festejo termina el "Domingo de Tentación", con el entierro del diablo, en un hoyo que representa la boca de la Pachamama, donde se colocan cigarrillos, coca, serpentinas y chicha. Se prueban platos típicos como empanadas, corderos y queso de cabra. Y bebiendo entre lamentos se reza para bendecir la tierra para el carnaval del año siguiente.