Región:
México
Categoría:
Tecnología

Sin legislación para los drones en Latinoamérica

Región:
México
Categoría:
Tecnología
Autor/es:
Por Miguel Sangineto
Fecha de publicación:
Imprimir artículo

A diferencia de helicópteros y otras aeronaves tripuladas, los drones requieren menos mantenimiento, menos combustible, y menos riesgo para la vida humana en operaciones potencialmente peligrosas

Durante la última década, los drones generaron noticias como instrumentos para campañas encubiertas de bombardeo en Medio Oriente y el Cuerno de África. Pero la guerra por control remoto es solo una de las funciones que los vehículos aéreos no tripulados - UAV, por las siglas en inglés de Unmanned Aerial Vehicle - pueden proveer a medida que modelos no letales se hacen menos costosos y más accesibles a países en todo el mundo.

Según una publicación del blog “Despierta al Futuro” sobre un artículo de Diego Cupolo publicada en Upside Down World y traducida por Germán Leyens

Los drones son convenientes, fuera de ser económicos. A diferencia de helicópteros y otras aeronaves tripuladas, requieren menos mantenimiento, menos combustible, y menos riesgo para la vida humana en operaciones potencialmente peligrosas - y los precios de los drones bajan con cada año que pasa.

"Los drones más básicos de vigilancia son pequeños y cuestan unos 600 dólares en una compañía en México", dijo W. Alejandro Sanchez, asociado investigador sénior en el Consejo de Asuntos Hemisféricos (COHA), en una entrevista telefónica. "De ahí, los precios aumentan, pero no tanto como la mayoría de la gente espera, especialmente si son comparados con el coste de un helicóptero. Cualquiera que piense que los drones son financieramente inasequibles para países menos desarrollados no ha considerado los últimos modelos."

La baja de los precios abre nuevos mercados para drones de multiuso en todo el mundo. Dentro de los próximos 10 años, se espera que los gastos en drones en EE.UU. lleguen a más de 89.000 millones de dólares mientras los UAV se hacen cargo de más tareas civiles como la fumigación con pesticidas en la agricultura, la reacción médica de emergencia y ayuda humanitaria, según un informe de Bloomberg.

Hablando ante la audiencia del IACHR, Santiago Canton, abogado argentino y director de RFK Partners for Human Rights, enumeró las naciones latinoamericanas que han iniciado o anunciado planes para lanzar sus propios programas internos de drones.

"El ejército argentino ha desarrollado su propia tecnología de drones para vigilancia aérea. Brasil es el país en Latinoamérica que tiene la mayor cantidad de drones, producidos tanto dentro del país como adquiridos en el exterior", dijo Canton. "Bolivia solo ha comprado drones para su fuerza aérea, y ha firmado un acuerdo con Brasil para que drones brasileños identifiquen áreas productoras de coca. Chile tiene drones sofisticados y ha comprado drones iraníes para sus fronteras y para vigilancia en todo su país."

En los últimos años, Israel Aerospace Industries ha vendido sus grandes drones "Heron" con alas de una extensión de 16,54 metros a México y Ecuador, donde tiene filiales aparte de oficinas de ventas en Brasil, Colombia, y Chile. Otras compañías israelíes de drones han concluido "acuerdos estratégicos" con el fabricante brasileño de aviones Embraer a fin de producir drones para "el monitoreo de puertos, áreas agrícolas, forestales y costeras, tráfico, etc.," informó el Christian Science Monitor.

Se ha permitido que algunos países latinoamericanos, incluyendo varias naciones caribeñas, lancen drones estadounidenses en cooperación con los militares y otras agencias de EE.UU. para operaciones contra el tráfico de drogas y para patrullas fronterizas, dijo Canton.

"Aparte de ejercicios conjuntos con EE.UU., los colombianos han producido y comprado drones y utilizado sus propias tecnologías. Los utilizan para sus fronteras, operaciones contra las FARC y también para obtención de inteligencia," dijo Canton.

"La Policía Federal Mexicana utiliza drones en operaciones de seguridad y contra el tráfico de drogas. La Ciudad de México los usa para manifestaciones," siguió diciendo. "Panamá los usa para monitorear el tráfico de drogas. El ejército peruano usa drones en el área de Apurimarc donde operan las guerrillas de Sendero Luminoso."

La lista continúa. De la Vigilancia de Área Amplia a lo largo de la frontera entre EE.UU. y México a estudios volcánicos en Costa Rica y programas de conservación de la selva húmeda en Belice, se espera que los drones jueguen un papel creciente en futuras operaciones gubernamentales y militares. A pesar de ello, Canton advierte que la gran mayoría de los usos de drones continúa bajo control militar sin supervisión civil.

"Vemos el efecto desastroso que esto puede tener sobre las sociedades", dijo Canton. "Cuando la gente quiere manifestarse públicamente los drones pueden tener un efecto negativo y pueden intimidar a la gente para que no lo haga".

Aunque existe actualmente un amplio consenso contra el uso de drones armados en las Américas, los expertos aseguran que han aumentado las excepciones. Departamentos de policía en EE.UU. han sugerido armar UAV con balas de goma para controlar disturbios. Al mismo tiempo, las patrullas fronterizas de EE.UU. han propuesto equipar drones con "armas no letales a fin de inmovilizar objetivos de interés."

Y agregan que “existen muy buenas razones para pensar que una vez que desaparezcan las actuales controversias y la atención pública sobre los drones internos, veamos una presión por drones armados con armas letales",

Diego Cupolo es un periodista independiente, fotógrafo y autor de Seven Syrians: War Accounts From Syrian Refugees, que será publicado en enero de 2014 por 8th House Publishing. Actúa como editor regional para Latinoamérica de Global South Development Magazine.