Región:
Argentina
Categoría:
Sociedad

La Catedral Metropolitana bendijo el campanario donado por Taiwán

Monseñor Sucunza junto con el Padre Alejandro Russo, Rector de la Catedral Primada de Buenos Aires, agradecieron al Emb. Lien-Sheng HUANG, Director General de la Representación del Gobierno de Taiwán por la donación del campanario

La Oficina Comercial y Cultural de Taipei en Argentina participó este viernes 5 de septiembre de2014, a las 12.30 horas, de la bendición del nuevo campanario electrónico donado a la Catedral Primada de Buenos Aires y la misa del primer viernes que celebra el Sagrado Corazón de Jesús.

S.E.R. Mons. Joaquín Mariano Sucunza, Vicario General del Arzobispado de Buenos Aires, presidió la bendición y la misa solemne. Monseñor Sucunza junto con el Padre Alejandro Russo, Rector dela Catedral Primada de Buenos Aires, agradecieron al Emb. Lien-Sheng HUANG, Director General de la Representación del Gobierno de Taiwán por la donación del campanario electrónico.

Mons. Sucunza bendijo el sonido del campanario: "Cuando oigamos la voz de las campanas recordaremos que formamos parte de una sola familia en la fe y en la caridad". Además, expresó su sentido agradecimiento a la comunidad taiwanesa por este gesto, por este regalo.

Al sonar de las campanas, el tenor y el coro cantaron, llenando de emoción a los fieles que celebraban la recuperación del campanario. Entonces, el Emb. Huang dirigió unas palabras a la congregación presente "Cuando el Padre Alejandro Russo nos contó que Buenos Aires había perdido esa tradición especial del tintineo de campanas, que es el medio de comunicación de la comunidad de la Iglesia con sus fieles, el mensajero del lugar sagrado y la voz convocante de Dios, decidimos iniciar las gestiones ante el Gobierno de Taiwán para que esta hermosa y querida Catedral Primada de Buenos Aires, recuperara este sonar de algarabía celestial para regocijo del pueblo de Dios".

El presente campanario electrónico tocará en las horas y la forma debida según la tradición. Buenos Aires recupera con este gesto la tradición perdida. "Así es que, de ahora en más, cuando suenen las campanas para anunciar la misa de cada día, para rezar el Angelus, en honor a la Virgen María y por la resurrección del Señor, saludando también cada 25 de diciembre su nacimiento o recibiendo el nuevo año cada primero de enero, el pueblo de Taiwán se sentirá feliz y en profunda comunión con el noble pueblo argentino", afirmó el Embajador.