radio en vivo
2015-10-04 11:37 Espectáculos

INESTABLE de Sutottos o cómo reírnos de nosotros y los miedos

Argentina

De

Para

Image CAPTCHA
Enter the characters shown in the image.
Enviar noticiaImprimir noticia

Gadiel Sztryk y Andrés Caminos, hacedores de una pieza humorística que cuestiona nuestras fobias y ansiedades imaginarias.

  • INESTABLE, de Sutottos, o cómo reírnos de nosotros y los miedos
    El duo Los Sutottos y su nueva obra Inestable en Teatro Beckett
  • Los Sutottos presentan su nueva obra Inestable en Teatro Beckett
    Los Sutottos presentan su nueva obra Inestable en Teatro Beckett
  • Los Sutottos presentan su nueva obra Inestable en Teatro Beckett
    Sutottos presenta su nueva obra Inestable, en el Teatro Beckett

El miedo a sufrir, el miedo al dolor, el miedo al peligro, y la amenaza de lo irreal. En el fondo, es el miedo a la muerte, que como especie todos padecemos. Pero esos miedos, cuando son desmesurados y sobrealimentados (por nosotros y los otros), tienen graves efectos colaterales: inducen a ver riesgo en todas partes, en todas las cosas y en todas las personas. Ese temor impulsa a acciones y actitudes que, en el intento de procurar protección, conduce finalmente a escudarnos de la vida. Tanto tememos morir que olvidamos preguntarnos para qué vivimos.

Gadiel Sztryk arranca temblando de pánico escénico, rompiendo la cuarta pared, con un monólogo de apertura desopilante que descoloca al espectador ya de entrada. El teatro Beckett desborda de risas, algunas incómodas. Parece que la función no se hará, hasta que su compañero (Andrés Caminos) se asoma tímidamente. Pero de a poco se animan, bravean, y la historia se encamina.

Los dos tipos están recién mudados, con sus bártulos arrinconados, y baúles llenos de recuerdos que rivalizan en melancolía. No sabemos bien si son amigos que comparten techo alquilado, o primos, o hermanos o pareja. Es lo de menos, podrían ser todo eso. Lo que importa es que están en continua espera de lo peor. Uno de ellos se espanta ante el advenimiento de una mancha de humedad en la medianera. Se expande con formas misteriosas a medida que se suceden los miedos. Y se avecina una tormenta que puede, quizás, matarlos.

Acertadas la escenografía y la iluminación (Fernando Dopazo), y el vestuario, con un peso específico en las caracterizaciones que le dan un tinte clownesco (Analía Morales).

Sutottos es un tándem creado en 2005 por ambos talentosos actores, dramaturgos y directores que se toman el humor muy en serio. Desde entonces se hicieron una marca fuerte en el teatro independiente. Su esencia está definida por la comicidad y la crítica social: sus piezas son una suerte de engarce conceptual, una como vehículo de la otra.

Tuvieron a Daniel Casablanca como uno de sus maestros y referentes. El fundador del célebre grupo de humor grotesco Los Macocos, los había dirigido en Rococo (2007) y Bigote Argentino (2014). Sin dudas, les aportó gran madurez teatral. En 2009 llenaban el Konex con Sujeto Tácito. Ahora vuelven a dirigirse a sí mismos, tal como lo hicieron con su obra Los bagres (2012). Tarea riesgosa que evidentemente han sabido resolver. Al cumplir todos los roles, ejercen mayor riesgo, pero también más libertad creativa. Sus espectáculos pasaron por diversos festivales nacionales e internacionales. En este caso, INESTABLE fue un proyecto presentado en el marco de la Bienal de Arte Joven Buenos Aires (el mes pasado) y fue seleccionado para convertirse en obra durante una temporada.

Los Sutottos cumplen 10 años ganando prestigio y popularidad (agotan entradas cada sábado). Se percibe que hay sólida formación actoral, un proceso de creación e investigación, y mucho ensayo. Mantienen la impronta de su dramaturgia: reflejar una visión del mundo actual de manera cuestionadora, delirante, con un humor popular (no berreta), ingenioso y mordaz, sin ser necesariamente un dúo cómico.

Duele la cara de reir tanto, pero también despabila la mente, si se presta rigurosa atención a lo que cuestionan. Cuando la sociedad argentina mantiene siempre encendido el debate por la inseguridad cotidiana (que políticos y medios blandean según conveniencia y oportunidad), los Sutottos ridiculizan nuestros enraizados temores burgueses. Menos miedos tienen quienes menos tienen para perder. El miedo es una construcción social y política que tiene variabilidad cultural. INESTABLE pone en crisis algunos patrones y esquemas para que el espectador se interrogue sobre el estereotipo-prototipo del paranoico porteño medio pelo. 

Vale apuntar un curioso antagonismo: mientras en la vida real el miedo suele paralizar a las personas restando autonomía decisoria, por el contrario, la dramaturgia (éste es el caso) se nutre de él para aportar dinamismo a los personajes, ya que supone activar mecanismos de supervivencia, adaptabilidad, y defensa.

Los miedos (y sus modernos derivados patológicos: ataques de pánico, insomnios, paranoias, fobias, obsesiones, ansiedades) nos aprisionan en nosotros mismos. Por eso los personajes no salen de su casa-bunker, deben protegerse de los malos y de la desgracia. Los miedos los distancian del otro por la desconfianza compulsiva al entorno. Urden fantasmagorías hostiles. Y también los vuelve más torpes, frágiles y cobardes. El miedo les aminora la existencia.  

Gadiel Sztryk y Andrés Caminos son dueños de una expresividad verbal y gestual muy intensa, se lucen en sus impecables composiciones, con buen ritmo escénico. Hacen literalmente un gran duelo actoral: hay entre los personajes tanto un combate dialéctico como un permanente reto en sus acciones físicas. Con una frenetica sucesión de estados de ánimo, se provocan, se instigan, se reprochan, se lamentan, y se contienen. Ni siquiera se privan de cantarle a los miedos.

INESTABLE tiene todo lo que necesita una exquisita propuesta de humor y reflexión. Cada acción y parlamento cumplen una precisa función dramática, nada sobra ni falta. Una trama que reúne el amor y el espanto. Esos dos solitarios se necesitan, como dos animalitos asustadizos. Muestran (como en sus obras previas) a dos tipos desagradables, pero a la vez resultan entrañables. Saben que por ahí está la muerte agazapada: en la calle, en la habitación, o en la mancha.

Como una hipérbole de los miedos y fobias que nos aturden, INESTABLE denuncia que ese descomunal temor a la fatalidad nos transfigura en seres inseguros y precarios, hasta desconocernos a nosotros mismos, confundir la frontera de la realidad-irrealidad, y hacernos cometer los peores errores.

Menos mal que la risa amortigua una dramaturgia salvaje que, en definitiva, nos recuerda que nada ni nadie nos garantiza inmunidad ante la incertidumbre y la muerte. Por eso el humor, según nos enseñó Don Freud, es un acto de creación sublimatoria que nos permite surcar la experiencia traumática y transformar lo siniestro, sin entrar en situación de horror. El humor nos salva. Por eso, pare de sufrir y vaya a ver a los Sutottos que, otra vez, logran esa sublime faena de hacernos reír de nosotros mismos. 

Sábados 21 hs - Teatro Beckett  - Guardia Vieja 3556  C.A.B.A.

Por Gustavo Chapur, Director General @gustavochapur

De

Para

Image CAPTCHA
Enter the characters shown in the image.
Enviar noticiaImprimir noticia
  • Senado de la Nación
  • oficina taiwan
  • app diario ABC MUNDIAL
  • Legislatura
  • celebration
  • VESSEL
Moneda Compra Venta
Dolar ${dolar_c} ${dolar_v}
Euro ${euro_c} ${euro_v}
Real ${real_c} ${real_v}
  • Graciela Cabal web