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Argentina
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Cuerdas Azules: jóvenes marcados por un compromiso solidario

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Author/s:
By Stefanía Vuono
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Cuando ves que podés cambiarle el día a un nene, cuando ves que vos fuiste a darle algo y saliste más lleno de lo que fuiste a dar, es decir la juventud no está perdida, la juventud quiere ayudar

¿Cuántas veces les pasó de leer un libro, ir al cine, o ver una peli en casa y al terminarla sentir que somos súper poderosos, que podemos nosotros también cambiar el mundo?.
Bueno, algo así le pasó a Adrián Santarelli, Padre de la parroquia Santo Tomás Moro, que vio un video por internet, basado en una historia real, y del cual se inspiró para formar lo que hoy es "Cuerdas Azules".

Junto a Felicitas Meilan, Ignacio Benegas Lynch y Joaquín Romero Pierri (23), llevan adelante este proyecto y nos cuentan de que se trata.

“Cuerdas es básicamente un acompañamiento de un joven a otro joven”, sintetiza Joaquín, al iniciar el diálogo.

¿Quiénes pueden participar?

“Pueden formar parte todos aquellos que tengan de 17 a 35 años; de esa edad en adelante forman parte de “Cuerdas Blancas”, que es lo mismo pero se acompaña a gente más grande. Se pautó esa edad por una cuestión de responsabilidad y participación, ya que acompañamos desde bebés hasta chicos de hasta más de 20 años.”

¿Cuerdas Azules es un movimiento solo para católico?

“Si bien Adrián es un cura, vale aclarar que Cuerdas Azules no es un movimiento católico. Es un movimiento que no tiene religión, somos interreligiosos, si no crees en nada también estamos abiertos a que participes. Siempre un enfermo empieza a creer en algo, aquel que necesita empieza a creer en la forma de Dios que vos quieras darle sea Alá, la Pachamama o una energía. Por eso tenemos una oración interreligiosa, se asimila a un rosario porque tiene cuentas, pero no tiene cruz sino que tiene una paloma, que para los católicos representa el Espíritu Santo pero para los que no creen, es la paloma de la paz. Si yo quiero ayudar a un enfermo no tiene nada que ver la religión que tenga o en quien crea, lo importante es ayudar.

¿Cómo son las visitas a los hospitales?

“Siempre tratamos de que nadie vaya solo a los hospitales. Yo busco una persona que pueda acompañarte el día horario que tenes disponible, que ya tenga experiencia en realizar visitas en el hospital, que conozca a las autoridades, por una cuestión de que vos también te sientas con una cierta contención. Nosotros vamos, hablamos con las enfermeras, sabemos qué patologías tiene el paciente, según que enfermedad tiene son los recaudos que tomamos; tenes que saber que en un hospital no te podes sentar en la cama de un chico porque vos traes un montón de gérmenes de afuera y lo puedes contagiar.”

Entonces, ¿es necesario fijar un día y horario para poder colaborar con Cuerdas?

“No, no hay horario, es cuando tengas un rato. Sabemos que todos trabajamos, muchos estudian, pero es el ratito que tengan para colaborar.”

¿Les aconsejan o capacitan de alguna forma a aquellos que van a ayudar?

“No es que hacemos una capacitación pero sí cuando estamos en la puerta tratamos de darles un ABC, por ejemplo entrar e higienizarse bien las manos dependiendo al sector al que vayan. Hay un montón de cosas que capaz uno no las piensa, como apoyar la cartera en la cama y ¡no! pero son cosas que no tenes porqué saberlas si no estás en eso. También recomendamos llevar impresos unos Minions y marcadores para que los chicos coloreen, pero tratamos que no les lleven regalos a los nenes porque lo que buscamos es que la relación sea vincular y no de interés, tratamos de que ellos nos esperen porque quieren jugar con su cuerda y no por el regalo que les llevan.”

¿En qué hospitales colaboran?

“Tenemos autorización en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, en lo que es el sector de traumatología estamos autorizados por el jefe de la unidad. En el sector de pediatría del Hospital de Vicente López la Doctora Leone dio la autorización formal y escrita para que Cuerdas Azules pueda participar ahí. Eso lo conseguimos con Nacho y Feli, pero atrás de esto hay un montón de chicos que se suman y le ponen más energía que nosotros. Cuerdas es una familia, y si bien para la organización o para conseguir este tipo de cosas somos un par, hay muchos más atrás nuestro.”

¿Trataron casos fuertes?

“SÍ, por ejemplo en pediatría en el hospital de Vicente López una nena de 13 años que no estaba ella internada sino su hija de 4 meses. Cuando te encontrás con casos así, que no escapan de la realidad, capaz si de la nuestra, obviamente chocan. Yo por ejemplo trato de evitar casos muy fuertes porque soy medio “cagón” aunque parezca que no y forme parte de todo esto, de hecho no tengo nada que hacer en una situación así porque nunca voy a saber lo que es ser una madre; por eso fueron las chicas, y la verdad se pusieron la diez, las asistieron a ambas, le dieron contención a la mamá, tratamos de asesorarnos con profesionales para poder ayudarlas de la mejor manera. Poder colaborar en casos así me llena de orgullo.”

¿Cómo es la relación con los padres?

“Los padres y/o familiares siempre están ahí al lado de los nenes, porque al ser menores tienen que tener la compañía de un adulto. Nunca recibimos rechazo de un padre, siempre nos recibieron con muy buena predisposición. Saben que nosotros vamos para jugar con los chicos, para abstraerlos de ese momento en el que están y también somos una descarga para ellos, porque pensá que en el Hospital de Niños tenes chicos literal desde Venezuela hasta Tierra del Fuego y estar todo el día ahí cansa. Las madres son unas leonas, pero llega un punto donde vos ya fuiste dos tres veces y te dicen, “che te molesta si me voy a tomar un cafecito, un poco de aire a dar una vuelta manzana”, y vos decís che esta mamá me está dejando a su hijo, con la confianza que eso significa, y ahí te sentís realizado.”

¿Y con tantos casos, ustedes qué contención tienen?

“Nuestra contención es juntarnos, nosotros tuvimos cuerdas que acompañamos que fallecieron, casos muy feos, pero hoy sabemos que son ángeles que nos cuidan, y es un “no bajen los brazos”, porque nosotros logramos sacarles una sonrisa antes que se vayan. Los nenes cuando están enfermos te rompen la pirámide de las cosas que creías importantes, ellos te enseñan a vos, terminas diciendo este pendejo de 10 años como puede ser que me esté enseñando todo esto.”

Con un café de por medio, y tras casi una hora de charla fui descubriendo que existen jóvenes que sienten y viven la solidaridad a flor de piel. Como dice Joaquín, “la juventud no está perdida”, y realmente es así. Cuerdas empezó hace un año y medio nada más y su difusión comenzó de boca en boca, por Facebook, Instagram; hoy son más de 100 inscriptos con ganas de cambiarle el día a un nene.

“Cuando ves que podes cambiarle el día a un nene, cuando ves que vos fuiste a darle algo y saliste más lleno de lo que fuiste a dar, es decir la juventud no está perdida, la juventud quiere ayudar.”

A la décima visita de un “Cuerda Azul” se le entrega su distintivo (una pulsera azul). Sin ayuda económica y con tal solo un par de lápices y hojas para pintar, le cambian el día a miles de chicos que hoy mismo están siendo visitados por ellos.

“Nosotros no pedimos ninguna ayuda económica, solo pedimos que traigan cosas impresas y colores para los chicos. Nos regalaron un curso de escucha, para aprender a escuchar a la otra persona, que en nuestra actividad es súper importante, y cuando nos dan estas cosas las ofrecemos a todos los cuerdas que quieran participar.”

¿Qué objetivos tienen de acá a un año?

“Mi objetivo es que esto se amplíe pero sin perder las bases que son rezar por el enfermo, uno tiene metido que rezar es católico y no. Yo creo, desde mi punto de vista, que la fe mueve montañas, de hecho hemos rezado por chicos que estaban muy graves y salieron adelante. Ser un grupo unido, apoyarnos entre todos, sumar la experiencia de Adrián como asistente social, porque un cura es como un asistente, porque conoce la calle mejor que nosotros, conoce lo qué es la necesidad mejor q nosotros, y nos enseña mucho siempre.”

Cuando le pregunté que necesitan, con toda humildad dijo que si tienen que pedir algo serían lápices de colores, crayones, hojas, útiles escolares. Venden los rosarios de Cuerdas a $50 pesos, pero para aquellos que los quieren y no tienen los medios para pagarlos, se lo entregan igual “después vemos como conseguimos las cosas que necesitamos” comentó Joaquín.

“Lo que pedimos siempre es buena onda y compromiso y si algún profesional quiere darnos alguna charla va a ser súper bienvenida porque obviamente hay cosas que se nos escapan y seguir formándonos para brindarle lo mejor a los chicos siempre está dentro del plan.”

Datos útiles:

Si querés contactarte con Cuerdas Azules, hacerles alguna pregunta o participar podes encontrarlos en Facebook como “Cuerdas Azules”.