Región:
Argentina
Categoría:
Sociedad
Article type:
Enfoques

Las confusiones del señor Juan Grabois sobre la paz

  • Las confusiones del señor Juan Grabois sobre la paz
    Lo invito al Señor Grabois a no confundirse. Tranquilidad social es sinónimo de paz social y es reclamada a lo largo de la historia por líderes de distintas raigambres y condiciones. Las confusiones del señor Juan Grabois sobre la paz
Región:
Argentina
Categoría:
Sociedad
Article type:
Enfoques
Autor/es:
Por Patricia Pérez
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En una entrevista, Juan Grabois nos invita a "no confundir tranquilidad con Paz".
Lo invito al Señor Grabois a no confundirse. Tranquilidad social es sinónimo de paz social y es reclamada a lo largo de la historia por líderes de distintas raigambres y condiciones. La Paz, en su definición más llana, es la capacidad de los seres humanos de vivir en calma, con una sana convivencia social y un adecuado manejo de los conflictos.

"...el gobierno compra tranquilidad social. Paga un seguro. Pero no confundir tranquilidad con Paz. La Paz es producto de la Justicia..." asevera Juan Grabois, Referente de la CTEP -  Confederación de Trabajadores de la Economía Popular - frente a una pregunta del Periodista Pablo Sirvén en  el Diario La Nación, haciendo un balance de este Diciembre 2018 calmo como pocos en términos de ebullición social.

Desconcertante definición de un señor que solo días antes irrumpió en la sede de un canal de televisión exigiendo que se incluya en la grilla televisiva la señal "Barricada TV". No logro encontrar relación ni equivalencia entre la "justicia como condicionante de la Paz" reclamada al Gobierno y la "Justicia" exigida a Canal 13.

La Paz, en su definición más llana, es la capacidad de los seres humanos de vivir en calma, con una sana convivencia social y un adecuado manejo de los conflictos.

 Para las religiones, en especial la Católica que dice profesar el señor Grabois en su promocionada relación con la autoridad máxima, el Papa Francisco,  la Paz es un Valor que desean en augurio para sí y para el prójimo los feligreses.

 No encuentro signos de ese espíritu en el creyente Grabois. Mucho me gustaría hallarlos en el señor Grabois y confirmar así sus gestos pacificadores imprescindibles en la Argentina actual, que anda a los empujones y  las intolerancias, viviendo entre crispaciones.

Tampoco encuentro antecedentes de activismo del señor Grabois en el Movimiento Mundial de la Paz, que transito desde hace más de 15 años en los cinco continentes.

Nos invita Juan Grabois en la nota escrita por Sirvén, a "no confundir tranquilidad con Paz".

Lo invito al Señor Grabois a no confundirse. Tranquilidad social es sinónimo de paz social y es reclamada a lo largo de la historia por líderes de distintas raigambres y condiciones.

La Tranquilidad Social es un Valor que acompaña a otros y complementa las estrategias de Desarrollo Humano por la que bregan las Organizaciones de la Sociedad Civil, las que componemos el Movimiento de la Paz, las Instituciones Religiosas y las Organizaciones Políticas responsables de consolidar los procesos Democráticos alrededor del mundo.

El señor Grabois hace un peligroso juego de palabras. Él no es, como no lo es nadie en particular y lo somos todos colectivamente, el responsable de la Tranquilidad Social.

El señor Grabois no es dueño de la Paz Social, ni tiene poder alguno para venderla en cuotas como si fuese un bien de uso.

 Atrás de sus conceptos puede verse de manera nítida una posición de superioridad que abstrae el drama social de la pobreza y la exclusión, tomándose atribuciones de liderazgo sobre dolores ajenos y esperanzas traficadas.

Lo invito, Señor Grabois, a sumar su esfuerzo en pos de la Tranquilidad Social, sinónimo de Paz Social para que juntos, todos los argentinos que tenemos como colectivo social esta identidad y este territorio compartido, una Historia en común, dolores y frustraciones, esperanzas y alegrías vividas aquí, podamos abrazarnos al desafío de hacer realidad en esta Tierra la propuesta que el inmenso Nelson Mandela nos dejó, sobre cómo construir la Paz aún con nuestros enemigos: " Si quieres hacer la Paz con tu enemigo, tienes que trabajar con él. Entonces se convierte en tu compañero".

Tal vez le resulte más sencillo acceder a este pensamiento si logra verlo en términos religiosos: En las Iglesias y Catedrales, los creyentes se desean Paz en las salutaciones. Algunos en mitad del rito misal, agregan un beso y una hermosísima expresión que lo encierra todo: "que la Paz sea contigo".

Eso le deseo de todo corazón, Señor Juan Grabois:  que la Paz sea contigo.

Patricia Pérez, Directora ILAPyC (Instituto Latinoamericano Paz y Ciudadanía)

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