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Política

Las claves del G20 que marcarán la cumbre en Buenos Aires

  • Estados Unidos y China congregan el 40% de la economía mundial que se ha visto mermada por la batalla de aranceles. La tensión producida por el proteccionismo de Trump ha instado al resto a tomar posición.
    ¿Se resolverá la guerra comercial EEUU-CHINA? Estados Unidos y China congregan el 40% de la economía mundial que se ha visto mermada por la batalla de aranceles. La tensión producida por el proteccionismo de Trump ha instado al resto a tomar posición.

Se espera un resultado mucho menor, ya que la cumbre estará marcada por conflictos claves: El cambio climático y la guerra comercial EEUU-CHINA

 

Cambio climático: El elemento disruptivo es Donald Trump, quien considera el tema como algo secundario y recientemente declaró que "no le creo" al informe elaborado por su propia administración sobre el calentamiento global. 

Guerra comercial: Entre Estados Unidos y China congregan el 40% de la economía mundial que se ha visto mermada por la batalla de aranceles. La tensión producida por el proteccionismo de Trump ha instado al resto a tomar posición.

De momento, la Unión Europea ha ido asumiendo que el llamado "capitalismo de Estado" chino, con subvenciones directas o encubiertas a su tejido empresarial, vulnera las reglas como el Acuerdo General sobre Tarifas y Aranceles (GATT, por sus siglas en inglés) o las leyes de propiedad intelectual.

Será crucial la cena que sostenga el viernes Trump con el presidente chino, Xi Jinping, donde se determinará si el enfrentamiento se agrava -con gran impacto en la industria china, la agricultura estadounidense y la economía global- o se relaja la tensión.

 Acuerdos internacionales: Por ahora, se espera que Trump firme la renovación del acuerdo de libre comercio de América del Norte (Nafta), con México y Canadá. Sin embargo, tanto la Unión Europea y Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) deberán seguir esperando.

 Es la primera vez que el G20 se realiza en Sudamérica. No sólo es la primera experiencia argentina en la organización de un evento de tamaña magnitud, sino que también es el debut regional. Argentina lidera el foro con los ojos puestos en sus vecinos y además de Brasil, que es miembro permanente, el gobierno de Mauricio Macri invitó a Chile a formar parte de esta edición. Por primera vez unas 20.000 personas, entre presidentes, ministros, funcionarios, representantes de la sociedad civil y periodistas cruzaron el mundo para participar en las más de 50 reuniones oficiales y una infinidad de eventos paralelos. Porque el foro no es solo la cumbre de líderes, es todo un camino anual de reuniones y más reuniones que culminan con la de presidentes. En todo este tiempo, los funcionarios allanaron el camino con documentos previos para que la tarea de los presidentes tenga un sustento; y la sociedad civil dejó clara sus posiciones en trabajos propios que esperan que sean tenidos en cuenta en el documento final de la cumbre.Es decir que, por primera vez en la historia, los dirigentes y mentes más respetadas del mundo debatieron en Sudamérica, debatieron en Argentina.

El G20 es el foro de discusión de políticas económicas más importante del mundo. Presidir este grupo es un privilegio. Hay otros, claro, pero o son muy grandes o muy pequeños; éste es el más significativo por varias razones: sus miembros representan el 85% del producto bruto global, el 66% de la población mundial, el 75% del comercio internacional y el 80% de las inversiones globales. Las cifras son inapelables, no hay espacio para la ideología, lo que sucede -pragmáticamente analizando- es que por primera vez en la historia, Argentina preside el club de países que manejan el mundo

La argentina fija la agenda y lidera las negociaciones.  Argentina estableció sus tres prioridades: el futuro del trabajo, infraestructura para el desarrollo, un futuro alimentario sostenible. Y agregó que la perspectiva de género debía ser transversal a toda la agenda. Desde el gobierno aseguran que hay más consensos que diferencias en todas estas áreas, por lo que el saldo es positivo.
Es que fijar la agenda tiene sus privilegios y comandar las negociaciones, sus dificultades. Para la Argentina es muy importante lograr un documento por consenso pero la tarea no será sencilla ya que este G20 perfila como uno de los más calientes de la historia, plagado de frentes abiertos: Donald Trump tendrá su reunión paralela con el chino Xi Jinping por los miles de millones de dólares en aranceles cruzados; el norteamericano -además- deberá verse con el ruso Vladimir Putin; el turco Erdogan se enfrentará al príncipe heredero de Arabia Saudita con el escándalo del periodista opositor descuartizado de por medio; la británica Theresa May lidiará con los fantasmas del Brexit con una tribuna europea esperándola en el predio de Costa Salguero, y se topará con Putin después del escándalo por el envenenamiento del ex espía ruso Serguei Skripal en Londres… En el medio de ese ring, estará Argentina, y eso también es histórico. "Que vos manejes la negociación en medio de estos monstruos es un privilegio", insisten desde el Gobierno.

 Gesto de apertura internacional. "Tal vez será un antes y después en la Historia de nuestro país", afirmó Macri en el lanzamiento del G20 Argentina 2018. "Vamos a mostrar que podemos sumarnos a una conversación global sin alzar la voz, pero tampoco para seguir pasivamente los intereses de otros", dejó en claro el mandatario. El discurso y la presidencia del grupo forma parte de una misma intención: diferenciarse de la presidencia de Cristina Kirchner, que cambió completamente el foco de la política exterior argentina, se alejó de EEUU y Europa, y se acercó más a Rusia, China y Venezuela. El objetivo fue uno de las promesas de campaña.

Donald Trump y Mauricio Macri, durante la visita del mandatario argentino a los EEUU en abril de 2017. Ambos líderes se reunirán en privado antes del G20
Que el país comande el grupo este año se traduce en decenas de oportunidades bilaterales. Así, Macri tendrá reuniones privadas con el norteamericano Donald Trump, con el francés Emmanuel Macron, con el ruso Vladimir Putin, con el japonés Shinzo Abe, con el indio Narendra Modi, y con el italiano Giuseppe Conte, entre otras que ya están confirmadas.