Región:
Estados Unidos
Categoría:
Política

Trump se juega el futuro de su presidencia en las legislativas de medio tiempo

  • Trump se juega su futuro en las elecciones de medio término
    Una derrota podría implicar para el actual presidente norteamericano la renuncia a sus aspiraciones de reelección. Trump se juega su futuro en las elecciones de medio término

Este martes será un poderoso indicador social sobre la administración de Donald Trump y podrían crear un reacomodo político que no solo podría modificar la gestión gubernamental sino, sobre todo, perfilar un nuevo balance de fuerzas de cara a la elección presidencial de 2020.

La campaña más cara en la historia de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos tiene las horas contadas. Millones de estadounidenses acudirán este martes a las urnas para renovar el Congreso de la nación, pero también la gran mayoría de los parlamentos estatales, una treintena de cargos de gobernador y numerosos ayuntamientos. El presidente Donald Trump no estará en ninguna de las papeletas, pero estos comicios serán también un juicio a su gestión y determinarán su capacidad para legislar en los dos próximos años. Todos los indicios apuntan a una elevada participación, superior al 37% del electorado que votó en las legislativas del 2014. Los demócratas aspiran a darle la vuelta al mapa político, aprovechando el rechazo visceral que Trump genera entre sus bases.

En un sistema federal como el estadounidense, las decisiones adoptadas en los parlamentos estatales son casi más importantes para la vida del ciudadano que las que llegan del Congreso federal. Pero también tienen mucha influencia para determinar el resultado en las elecciones nacionales por su capacidad para redefinir los contornos de las circunscripciones electorales, una práctica que se conoce como ‘gerrymandering’. Consiste esencialmente en modificar las fronteras de la circunscripción en función del perfil demográfico de su población para beneficiar las opciones electorales del partido que manda.

Los conservadores controlan actualmente 33 de los 50 estados, además de dos tercios de los escaños en los parlamentos estatales. En estas elecciones se renueva 36 cargos de gobernador, 23 de ellos ocupados actualmente por republicanos. Las batallas en Florida, Ohio, Michigan o Pensilvania se seguirán muy de cerca porque todo ellos son estados sin un color político definido, de modo que el resultado podría servir para predecir lo que sucederá en las presidenciales del 2020.

Las encuestas

Los demócratas confían en una ola azul para darle la vuelta al mapa político, pero las encuestas no son del todo concluyentes. Tienen un 85% de probabilidades de recuperar la Cámara de Representantes, según la media de los sondeos de ‘FiveThirtyEight’. La última encuesta de la CBS les da 225 escaños, siete más de los que necesitan para la mayoría, aunque en 13 de los distritos el margen de error es amplio.

En el Senado sus probabilidades no pasan del 14%. En gran medida porque sus representantes defienden la gran mayoría de escaños en juego y 10 de ellos se libran en estados donde Trump ganó en 2016. La campaña del presidente en los últimos días ha estado más centrada en asegurar el Senado que en darle la vuelta a los sondeos en la Cámara de Representantes.

Si los demócratas recuperan la Cámara baja, se acabará el rodillo republicano en el Congreso. Los conservadores tendrán que pactar para legislar, un escenario complicado dadas las posiciones maximalistas que imperan en el Capitolio. Igual de importante para los demócratas será el poder que tendrán para lanzar comisiones de investigación. Sus líderes ya han dicho que pretenden investigar las finanzas del presidente, la trama rusa o la presunta corrupción en la Administración. También podrían poner en marcha el ‘impeachment’, el juicio político para apartar a Trump de la Casa Blanca. Aun así, el presidente mantendrá mucho poder sobre la judicatura y la política exterior si su partido mantiene el control del Senado.