Región:
Argentina
Categoría:
Sociedad

Cristina Kirchner fue procesada por ‘los cuadernos de la corrupción’ y piden su desafuero

  • Cristina Kirchner procesada con prisión preventiva, piden su desafuero
    El juez Claudio Bonadio la encontró responsable de liderar una banda.Procesó también a otras 26 personas basado en 157 pruebas recolectadas. Cristina Kirchner procesada con prisión preventiva, piden su desafuero

La expresidenta argentina y actual senadora Cristina Kirchner fue procesada este lunes por el juez que lleva la megacausa de sobornos conocida como "cuadernos de la corrupción", quien además ordenó su prisión preventiva, así como a una treintena de exfuncionarios y empresarios.

La expresidenta Cristina Kirchner quedó procesada ayer como jefa de una asociación ilícita y responsable por 22 episodios de dádivas y 5 de cohecho pasivo, en una acusación que podría acarrearle una condena a diez años de prisión.

Apenas la Cámara Federal porteña confirme su decisión, el juez federal Claudio Bonadio anunció que avanzará con el reclamo de desafuero de la actual senadora ante el Congreso Nacional para detenerla.

Bonadio firmó en total 26 procesamientos, con embargos de hasta cuatro mil millones de pesos y basado en 157 pruebas recolectadas en la investigación que se sumaron a las copias de los cuadernos del chofer Omar Centeno y a las declaraciones de los arrepentidos del caso.

Además dejó en claro que para él los empresarios que pagaron sobornos por 55 millones 460 mil dólares no fueron víctimas ni sucumbieron a presiones sino que actuaron en beneficio propio y después adoptaron un "discurso acomodaticio y cobarde".

Bonadio calculó que las maniobras ilegales derivaron en ganancias calculadas en cien millones de dólares para los funcionarios públicos investigados.

Uno de los procesados es el ex juez federal jubilado Norberto Oyarbide como miembro de la asociación ilícita.

En Argentina entre 2003 y 2015 hubo una "colusión (un pacto ilícito según la Real Academia Española) de funcionarios y empresarios que hizo funcionar una maquinaria que le sacaba con procedimientos amañados dinero al Estado nacional en detrimento de la educación, la salud, los jubilados, las seguridad, que dejaba al pueblo más humilde sin cloacas, sin agua corriente, sin servicios, sin transporte seguro", analizó el juez en el fallo de 551 carillas.

Todo esto se hizo para "distribuir coimas a funcionarios corruptos a cambio que, por avaricia y codicia, ese selecto grupo de empresarios también se llenaran los bolsillos mediante su participación en licitaciones o concesiones, sosteniendo a posteriori un discurso acomodaticio y cobarde, pretendiendo haber cedido a la presiones oficiales, en pos de cuidar de sus empresas y los puestos de trabajo de sus empleados", advirtió.

Para llegar a estas conclusiones y a los procesamientos de Cristina, el ya detenido exministro de Planificación Julio De Vido como presuntos jefes de la asociación ilícita, Bonadio ordenó 157 medidas de prueba y además chequeó los escritos de Centeno, de los que dio por probada su veracidad.

Por ejemplo, remarcó en la resolución, el chofer del también detenido exfuncionario de Planificación Roberto Baratta aludió a entregas de dinero a exfuncionarios en la quinta de Olivos. El juez comprobó que efectivamente entre 2008 y 2010, hubo 44 ingresos mencionados por Centeno que quedaron registrados en los libros de entrada de la residencia presidencial. Otro tanto ocurrió, remarcó el juez, con actos o eventos oficiales mencionados por el remisero y hasta -incluso- llamó a declarar como testigos a médicos que confirmaron haber atendido a Baratta en distintas ocasiones, todas mencionadas por Centeno en sus cuadernos.

En base a estos elementos, Bonadio dio por probada la veracidad de los escritos, pese a contar con copias y no con los originales, destruidos por el remisero según confesó después.

Bonadio dio por probado que se montó un sistema de recaudación "con puntos fijos" de entrega de dinero donde se reunían los funcionarios con empresarios para recibir el efectivo con "pases de dinero" directos de auto a auto, p ara lo cual usó como prueba filmaciones entragadas por el chofer arrepentido Centeno.

Este era el "primer círculo" y el "segundo círculo" estaba integrado "por quienes a su vez recolectaban esos fondos ilegales para entregarlos a quienes en definitiva comandaron y organizaron ese sistema": el fallecido Néstor Kirchner, su esposa Cristina Fernández y el exministro Julio De Vido. Entre las declaraciones que tomó en cuenta como prueba contra los expresidentes y los demás procesados, está la del arrepentido exsecretario de Obra Pública José López, el "señor de los bolsos" que intentó esconder 9 millones de dólares en el monasterio bonaerense de General Rodríguez. López confesó que ese dinero era de la expresidenta y que no habló antes porque le tenía miedo.

Una bóveda en el subsuelo

El juez federal Claudio Bonadio señaló en su resolución que en la casa de la expresidenta Cristina Kirchner en El Calafate “se encontró en el subsuelo una bóveda, que si bien su entrada tenía una puerta de madera, el contramarco de la misma era de acero”. En su fallo, el juez sostiene que “sobre este punto resulta de interés lo expuesto por Ernesto Clarens, quien manifestó: “Muñoz siempre me mencionó que todo este efectivo estaba en archivos metálicos que se encontraban dentro de una bóveda en el subsuelo de la casa del matrimonio Kirchner en El Calafate, donde había un olor a tinta muy importante. Muñoz me comentó que el dinero era transportado los días viernes en aviones oficiales que salían de aeroparque del sector militar y aterrizaban en el aeropuerto de Río Gallegos, o bien en El Calafate, el destino final del dinero siempre era El Calafate”. El magistrado cita las declaraciones que dieron en la causa el arquitecto Jorge Pablo Soler y el ingeniero Rubén Alberto Groba. Señalaron que el subsuelo “pudo haber tenido un uso distinto al actual, dado que habría sufrido modificaciones”.