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Argentina
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Política

En medio de la crisis Argentina debate el presupuesto 2019

  • El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne presentó en el Parlamento nacional el presupuesto para 2019
    Luego de 36 meses de gestión, llega al país latinoamericano una nueva batalla y una nueva lista de promesas que resolverían la crisis que mantiene al país en un limbo. El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne presentó en el Parlamento nacional el presupuesto para 2019
Región:
Argentina
Categoría:
Política
Autor/es:
Por Enzo Moreira
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En una entrevista exclusiva con ABC Mundial, la legisladora por el Frente Renovador Cecilia Moreau había adelantado que su “sensación que es un presupuesto que no se está construyendo en la Argentina, es un presupuesto que se construye en función de las necesidades del Fondo.

Entre rumores de dolarización, esperanza de un adelanto por parte del FMI, una corrida cambiaria que en sólo 10 días derribó 2000 millones de dólares en depósitos y una inflación esperada de 42% al cierre de 2018, el Ministro de Hacienda Nicolás Dujovne presentó en el Parlamento nacional el presupuesto para 2019. Durante la enunciación, el funcionario mantuvo su exceso de optimismo habitual y consideró la premisa como la “nueva organización federal de la Argentina”.

Las primeras repercusiones por parte del oficialismo muestran el mismo y continuo espíritu optimista, el diputado Esteban Bullrich aseguró que esto es “trabajar con la realidad”. La oposición, por su parte, quedó disconforme.

 En una entrevista exclusiva con ABC Mundial, la legisladora por el Frente Renovador Cecilia Moreau había adelantado que su “sensación que es un presupuesto que no se está construyendo en la Argentina, es un presupuesto que se construye en función de las necesidades del Fondo. Va a contemplar un déficit cero, pero un ajuste a donde siempre ajustaron que son los sectores más vulnerables” y recordó que el acompañamiento al presupuesto en general del año pasado y que “a las menos de 24 de haberlo acompañado el Gobierno lo modificó por decreto”.

Lo que viene será el análisis desde ahora cuál podría ser la posición en torno a la votación en el recinto, que la Casa Rosada quiere apurar para mediados de octubre pero que vistas las variables sería recién para fines del mes próximo y sobrevuela la opción de adoptar una posición de abstención masiva.

Según lo previsto, el Ministro presentó formalmente el presupuesto para 2019 con números que buscan lograr un objetivo más que complejo: sembrar la semilla de la confianza en el arco político opositor, los mercados y en la sociedad con la promesa de una inflación en 23% y un dólar a $40,10. Además de éstas referencias, en la presentación se ha contemplado un nivel de crecimiento negativo y con una caída de medio punto (-0,5%). En consonancia con el discurso que ha mantenido el Gobierno y las palabras del presidente Mauricio Macri en los últimos meses, quedó remarcada la necesidad de resolver el déficit fiscal, controlar los gastos del Estado por sobre los ingresos quedó definido por Dujovne como una "debilidad endémica de la economía argentina". Ante dicha urgencia es que la administración ha definido avanzar más rápido hacia el equilibrio fiscal. Las nuevas metas de déficit fiscal pasaron a ser 2,7% del PBI para 2018, un 0% para 2019 y 1 punto de superávit primario para 2020. En el mismo acto también destacó que, con un tipo de cambio real más competitivo, el equilibrio fiscal primario dependerá menos del crédito internacional y que, finalmente, el Banco Central verá "facilitada su lucha contra la inflación" al no tener que brindar financiamiento al Tesoro.

Sin mención a mejoras que salven los errores a cargo de su cartera, la fugaz presentación contó con tiempo para contraponerse a la administración previa destacando que, tras diez años consecutivos de déficit, esta es la primera presentación de un presupuesto con “equilibrio primario”. Sobre uno de los últimos giros de timón que ha realizado el país en materia económica, pasar de un 2,3% de déficit a la nueva meta de 0% en 2019, han asegurado que el déficit será "repartido en partes iguales entre ingresos y gastos". Según se ha detallado, el gasto social crecerá al 32%, seguridad social al 35%, salud al 29% y vacunas y remedios al 94%. También precisó alzas en compra de alimentos (60%), transferencias a universidades (39%) y de gasto en ciencia y técnica (28%).

El concepto del presupuesto ha estado implícito en las tareas humanas desde su inicio hasta la actualidad, siendo unos de sus principales objetivos la supervivencia; a partir de ese propósito, los pobladores aprovechaban y aseguraban la producción de alimentos para prevenir la hambruna en tiempos de escasez y así es como garantizaban su supervivencia y la posibilidad de pronosticar posibles eventos futuros. Las antiguas civilizaciones como el pueblo egipcio, aproximadamente 2500 A.C. eran reconocidos por la construcción de gigantescas pirámides. Las habilidades de planeación y organización singularizaban a los egipcios en ese tiempo. La gran pirámide de Cheops, es un gran ejemplo de cómo se aplicaba el presupuesto, donde estimaban sus cálculos para determinar y asignar los recursos que necesitarían para la construcción tal como: ¿Cuántas piedras? ¿Cuántos hombres se necesitan?, y un sin números de ejemplos demuestran cómo estipulaban sus proyecciones.

Luego de 36 meses de gestión, llega al país latinoamericano una nueva batalla y una nueva lista de promesas que resolverían la crisis que mantiene al país en un limbo. La inflación prevista, en tanto, para todo 2019 es de 23%. Mientras que la estimación para 2018 es que el año termine con 42%. Dujovne, el mismo ministro que en 2017 aseguró que la inflación de año corriente sería de 10%, hoy en 24.3% acumulado, fijo la estimada para 2019 en 25% y en $43 el precio de la moneda norteamericana, cuando en el ejercicio anterior se había calculado en $25 y hoy ya se ubica en $40. Las bombas de noticiosas alimentan la ansiedad de una población que a tres años de mandato ha perdido 2 puntos de crecimiento y continúa a la espera de una respuesta por parte del Estado, o, al menos, una medida certera que muestra fiabilidad en el lánguido rumbo económico que vuelve a depender de otro salvavidas por parte del FMI y pone presión sobre el sector agroexportador a la espera de que el cambio climático no afecte una cosecha que para la administración del presidente Macri tiene su peso en oro.