Región:
América
Categoría:
Política
Article type:
Opinión

La opinión pública no existe, versión 2016

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América
Categoría:
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Autor/es:
Por Ani Kuper
Fecha de publicación:
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¿Cómo resultó electo Donald Trump que fue “políticamente incorrecto” con sus declaraciones durante toda su campaña? Esto sólo puede comprenderse considerando la posibilidad de que “la opinión pública no existe”

La madrugada del 9 de noviembre millones de personas quedaron atónitas frente a las pantallas de TV. Sucedió lo que muy pocos se animaban a afirmar por lo bajo, con un tono casi jocoso para no ser considerados poco serios como analistas políticos.

La sorpresa fue tal porque “según la mayoría”, la gran ganadora era Hillary Clinton.

¿Cómo resultó electo Donald Trump que fue “políticamente incorrecto” con sus declaraciones durante toda su campaña?

Esto sólo puede comprenderse considerando la posibilidad de que “la opinión pública no existe”, tal como lo planteó el sociólogo francés, Pierre Bourdieu, en 1972.

Se sobreestimó el valor de los porcentajes al momento de analizar la(s) realidad(es), olvidando que no es directa la relación que existe entre las cifras publicadas respecto de un tema con lo ocurre en el plano material de lo cotidiano.

Sé que resulta obvia esta afirmación pero teniendo en cuenta el shock post electoral, vale recordarla.

En la vorágine informativa, donde las noticias se superponen, los sucesos desplazan en importancia a otros, y los datos nos invaden, este hecho histórico debe servir para hacernos reflexionar, no sólo como espectadores de lo que los medios de comunicación transmiten, sino como ciudadanos. Es necesario pensar en el proceso, en lo que acontece allí donde las luces del show no iluminan para revelarnos verdades.

Las encuestas, otras grandes perdedoras de la elección estadounidense, no dejan de ser productos fabricados por una demanda particular, y están subordinadas a intereses políticos.

“No hay nada más inadecuado para representar el estado de la opinión que un porcentaje”, afirmó el sociólogo, muy consciente ya en ese entonces de que estas cifras son “un simple y puro artefacto” construido deliberadamente, y por lo tanto incapaz de reflejar los procesos sociales históricos, los valores implícitos que conducen a las personas a tomar decisiones, a elegir.

Parafraseando a Bourdieu, el principal efecto de esta técnica de recolección de datos es crear la sensación de que existe una opinión pública unánime y, como consecuencia, se legitiman ciertas ideas, reforzando las relaciones discursivas que las sostienen o hacen posibles.

Que el estado de desconcierto generalizado que se produjo tras este resultado electoral, sea útil para aprender que “la opinión pública no existe, al menos bajo la forma que le atribuyen los que tienen interés en afirmar su existencia”.