Región:
América
Categoría:
Política
Article type:
Enfoques

La hoguera de las vanidades

Región:
América
Categoría:
Política
Article type:
Enfoques
Autor/es:
Por Estefania Meira-Serantes Fakhoury
Fecha de publicación:
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Nunca había sentido la guerra tan de cerca como lo sentí en las redes sociales. Comentarios maldiciendo al país, a la gente, a los dirigentes, a todos. El acuerdo no se refrendó porque Colombia no es un país unido

Hace un tiempo en la Universidad de Belgrano, en Buenos Aires, (de la cual soy orgullosamente Egresada) , un profesor nos hizo elegir un libro a nuestro antojo.
Primer año de periodismo, poca información, y todas las ganas. Me acuerdo como si fuera ayer que fui a la librería el Ateneo, una de mis favoritas y escogí un libro de Tom Wolfe, "La hoguera de las vanidades", que marcó mi carrera periodística.
La marcó porque en él, encontré todos los ingredientes de mi pasión hacia la profesión. Uno de ellos, una radiografía de la representación de la vanidad política.
Hoy Colombia es una hoguera de vanidades personales, que se concentraron por "politizar" algo tan puro y sencillo como la paz.
Hace 52 años, o más, que estamos divididos. Antes, como en Argentina, se mataban los Liberales y los Conservadores como en el sur lo hacían los Unitarios y los Federales.
Hoy nos estamos matando los que le dijimos Si al acuerdo, y los que, por la razón que sea, se negaron a decirle Si a lo negociado durante más de 4 años en La Habana Cuba.
Nunca había sentido la guerra tan de cerca como lo sentí en las redes sociales. Comentarios maldiciendo al país, a la gente, a los dirigentes, a todos.
El acuerdo no se refrendó porque Colombia no es un país unido. Somos dos medias naranjas que cuando se encuentran no se reconocen, se critican, se dañan.
Analizando la parte más política del asunto, lo que se había pactado se dijo que había sido "el mejor acuerdo posible".
Si eso es así, la incertidumbre sobre nuestro futuro es más grande que lo que cuenta la prensa internacional.
Tocando la nota optimista, ojalá sea un "Macondo" ideal en el que en breve podamos tener contenta a la mayoría, de población civil, y política, que demostramos que son dos razas ajenas.
Ayer en las urnas hubo un 64% de abstención. Eso indica que más de la mitad de los votantes habilitados son indiferentes a la política, no la entienden, o simplemente no sienten que su voto sirve para algo.
Volveremos a jugar al "Monopoly", de vuelta en la primera casilla, con actores nuevos como lo son los negociadores del Centro Democrático, con una única ventaja, y es que el error cometido, es tan reciente, que espero no se borre, muy rápido de nuestra memoria.