Región:
América
Categoría:
Política
Article type:
Enfoques

Comenzó en Cleveland la convención republicana para nominar oficialmente a Donald Trump

Pasó poco más de un año desde que el magnate Donald Trump anunció en Nueva York el inicio de su carrera a la Casa Blanca por el Partido Republicano

Pasó poco más de un año desde que el magnate Donald Trump anunció en Nueva York el inicio de su carrera a la Casa Blanca por el Partido Republicano.

Desde ese inicio su campaña para obtener la candidatura republicana para las elecciones de éste año se vio caracterizada por una gran tensión mediática alimentada continuamente por declaraciones que han despertado controversia y le aseguraron una permanencia continua desde el inicio del proceso pre electoral.

La construcción de un muro a lo largo de la frontera con México, una política dura contra la inmigración ilegal, la prohibición temporal de la entrada de musulmanes en los Estados Unidos, modificar la política comercial del país en consonancia con posiciones proteccionistas son algunas de las propuestas que despertaron miradas ambidiestras hacia el único candidato que llega a la convención del partido Republicano que inicia hoy y se extiende hasta el jueves, cuando se espera, sea anunciado como el candidato oficial del partido.

Nadie lo creía posible, pero nada lo detuvo. En el camino quedaron hombres más moderados en su discurso y que mantenían una filosofía consonante con las bases de la facción política a la que representan, no bastaron las bufonadas y las protestas en contra del multimillonario que supo volcar su experiencia de celebridad televisiva para obtener la victoria indiscutida en las primarias y hacer del reaccionismo una herramienta que le aseguró ser la única figura en la reunión partidaria.

Hijo de un empresario inmobiliario de Nueva York trabajó en la compañía de su padre mientras estudiaba en la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania, en 1968 se unió oficialmente a la sociedad familiar y la controla desde 1971 cuando la renombró Trump Organization.

En los años 1990 la empresa entró en bancarrota comercial pero en la década siguiente se recuperó y hoy reporta una fortuna de varios miles de millones de dólares. Trump fue galardonado con un doctorado honorario de administración de empresas en 2010 por la Robert Gordon University, grado revocado en diciembre de 2015 debido a "varias declaraciones que son completamente incompatibles con la ética y los valores de la universidad".

Tiene un Doctorado honorario de negocios, 2012, en Liberty University, ocupa espacios en el Salón de la Fama, una estrella en el Paseo de la fama de Hollywood Premio de la libertad y hasta cuenta con un nominación al Premio Nobel de la Paz (3 de febrero de 2016) por "su ideología vigorosa de la paz que usa como un arma de disuasión contra el Islam radical, ISIS, Irán nuclear y China comunista", según la carta de un patrocinador anónimo que lo presentó como candidato.

Entonces, solo queda esperar que el Partido Republicano se repliegue detrás y corone esta semana a su candidato más inesperado en medio de un ambiente interno de fractura y desconcierto. Trump llega como aspirante único a la convención que inició este lunes en Cleveland, en el estado de Ohio, y con todos los votos que necesita para erigirse en el postulante conservador a la Casa Blanca, pero dejando grietas en el partido.

Grandes figuras de la formación han dado la espalda a la cita y un grupo de delegados rebeldes ha tratado de cambiar la normativa para boicotear la nominación hasta el último instante. Serán llamativas las ausencias de los Bush, de los senadores Mitt Romney y John McCain o Marco Rubio, senador por Florida, que compitió en las primarias y al que Trump llamó despectivamente “pequeño Marco”.

Aunque sí hablarán otros como el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, que también aspiró a la candidatura, o el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan. Algunas empresas, como Apple, han declinado dar el apoyo a la convención, como venían haciendo habitualmente.

Las separaciones internas del partido son apenas unas de las cuestiones que deberá atender el aún virtual candidato, ‘Black Lives Matter’ y la construcción de un muro anti-Trump y un grupo de “Nuevas Panteras Negras” (grupo armado de defensa de la comunidad negra), son una muestra de los grupos que anunciaron manifestaciones en vísperas de la Convención Nacional Republicana. Ayer unas 100 mujeres se desnudaron en las inmediaciones del centro de convenciones donde se oficializará la candidatura de Trump con el objetivo de enviar un mensaje al inminente candidato, oponerse al magnate y al organización que lo respalda.

Otro de los aspectos sobresalientes que presedieron a la reunión es el refuerzo que llevó a cabo el Estado de Ohio, rejas de dos metros fueron levantadas alrededor del Quicken Loans Arena, sede del encuentro, varias calles fueron cerradas al tránsito y otras obstruidas con barricadas de concreto, incluso camiones quitanieves fueron retirados de sus vacaciones estivales para mantener a raya a los posibles manifestantes.

El trumpismo llegó para cambiar el partido conservador norteamericano, darle su cuota de populismo y, gane o pierda en las elecciones generales de noviembre, obliga interna y externamente a replantearse el papel del nacionalismo en un mundo cada vez más complejo.